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Oc Ye Nechca

31 Jan 15 - 15:24






 
Oc Ye Nechca, de Jaime Chabaud.
Una historia de los orígenes, lo suda el texto y lo suda la puesta en escena.
Texto y fotos: Salvador Perches Galván.
 
Estrenada en el marco del ciclo de revisión de la dramaturgia mexicana contemporánea de autores vivos, Oc Ye Nechca de Jaime Chabaud alterno, convivió, dialogó con Los grandes muertos, de la maestra emérita Luisa Josefina Hernández esta qwue narra la onbraes o Vie Chabaud en torno al texto y al montaje y esta es la entrevista., Autorretrato en sepia de Legom, y Palimpsesto y Simulacro de idilio de los jóvenes Itzel Aparicio y David Gaitán  respectivamente.   

En una coproducción de Teatro UNAM y Carretera 45, Oc Ye Nechca, voz náhuatl que significa Erase una vez, vuelve a los escenario luego de su muy exitosa temporada en el Foro Sor Juana Inés de la Cruz. Platicamos con su autor, Jaime Chabaud en torno al texto y al montaje y esta es la entrevista.
 
¿Cómo se da el encuentro entre Teatro UNAM, Carretera 45 y Jaime Chabaud y Marco Vieyra?.
Ve que conjunción: Teatro UNAM, Carretera 45, que son los salvajes del norte, y un dramaturgo chilango. Se da en principio por el encuentro de Antonio Zúñiga, director de Carretera 45 teatro, con el texto. Un día me pide leerlo y queda enamorado del texto, dice: “Este texto es para Carretera 45, le va a Carretera 45, tiene que ser de Carretera 45 “.
Nos tardamos un ratito en levantarlo. La dirección de Teatro UNAM nos acoge, nos selecciona para ser parte de este ciclo de dramaturgia mexicana y ahí es donde vamos a la caza de un director y nos encontramos con Marco Vieyra que vive en San Luis Potosí y accede a entrar en este proyecto, por supuesto a partir de sus condiciones, como trabaja el, sus obsesiones formales, estéticas. Y ahí comienza esta aventura que es con parte del elenco estable de Carretera 45.

  

 
La anécdota que narra la obra es poco frecuentada en los escenarios.
La historia que se cuenta es la de uno de los primeros muertos en la 2ª guerra de Irak, la del brillante George W. Bush, de los primero muertos fue un mexicano, sin papeles, que muere en un tanque Bradley M2 que cae al Río Tigris y se ahogan. Un mexicano sin papeles, un mexicano que fue a pelear una guerra que no era la suya con la promesa de la nacionalidad norteamericana. Ese es el detonante, vi esa noticia, me impacto, me movió muchísimo, era un joven de Jalisco, yo lo traslade a Michoacán, me metí en configurar el mundo michoacano.
La obra se escribe en 2008, a partir de una beca de Iberoescena, me voy a Colombia, me instalo y me pongo a escribir, la obra sale en una sola sentada y se estrenó en Santiago de Chile, luego en el Festival de Manizales en Colombia, también en una coproducción de Iberescena, en el 2009.
Tardó mucho en estrenarse en México, la verdad yo no puse interés en promover la obra, en moverla, se que se estrenó en provincia, luego tuvo un estreno en 2013 en Morelia y el estreno en la ciudad de México fue en el foro Sor Juana Inés  el año pasado gracias a Teatro UNAM y a Carretera 45.
 
  


¿Por qué esta voz náhuatl?
Es como circunstancial y anecdótico. El hostalero donde estaba hospedado en Cali, Colombia, estaba enamorado de un libro de voces nahuatls y me dijo: “Sabes que para empezar un cuento en náhuatl se dice: Oc Ye Nechca”, y yo dije: perfecto, viene como anillo al dedo para esta obra, y yo creo mucho en las casualidades, casi todas mis obras está atravesadas por casualidades, por cosas que me están pasando mientras las estoy escribiendo y se vuelven detonantes.
Yo creo que es una historia muy mexicana, muy de los orígenes, por ejemplo el montaje en Michoacán funciona brutalmente, la gente siente que la escribió un michoacano y yo soy chilango, yo creo que es una obra que pone mucho sus raíces en lo mexicano y eso si puede sentirse, si lo suda el texto y lo suda esta puesta en escena. De ahí vino.
 
¿Por qué hacer michoacano al protagonista?
Tomé a Michoacán fue porque hace años estaba haciendo una investigación sobre la migración en Michoacán, quedé muy tocado, sobre todo después de una entrevista que le hice a una anciana de cerca de 90 años que quería ir a ver a sus hijos, a los que no veía y no sabía nada de ellos hacía 20 años y la anciana me decía que había ido a arreglar sus papeles para irse al otro lado a la embajada de Uruapán, no hay embajada en Uruapán, no hay consulado en Morelia siquiera, es decir, la iban a transar, siendo parte de una comunidad absolutamente miserable, de un estrato social muy bajo, de una zona maderera de Michoacán.
Entonces está atravesado por mi indignación ante las acometidas de los Estados Unidos contra lo que sea para apropiarse del petróleo y para reactivar su economía, a partir de declararle la guerra a alguien que cada X años. Y  también a partir de la tragedia humanitaria que es la migración, un tema con el que todavía tenemos deuda en el teatro, en la obra está, es un personaje mexicano que cruza la frontera en pos del sueño y que lo ponen contra la espada y la pared: “O te regresamos, o te enrolas en la Army y vas a pelear una guerra que no es tuya”. 

  
 
¿Cómo te sientes con el resultado de la puesta en escena, permeanda con otros creativos?.
La maravilla de mi oficio, aprendido en estos ya mas de 25 años de carrera en el teatro, es que el texto dramático es una obra artística que está por ser, y que, además, va a ser muchas veces, si tiene fortuna. La vida de un texto va mas allá del montaje, y cada vez que ves un montaje distinto te encuentras con la maravilla de que jamás se van a parecer, siempre van a ser visiones distintas. En este caso Marco habló conmigo y me dijo que quería hacer una investigación mas de fondo y encontrar cosas que partieran de emociones, recuerdos y experiencias o cosas que tocaran a los actores a partir de lo que les detonara el texto y me pareció muy bien. Escribieron mucho cada quien sobre cosas que les detonaba el texto y entonces hay una serie de inserciones que yo creo que se engarzan bastante bien, cualquier intromisión puede alterar estructura, pero en este caso no lo siento como una intromisión maligna, creo que es coherente y es lo único que un autor pide, que haya coherencia en una propuesta, que haya una buena lectura. Lo mas terrible es cuando uno ve que no supieron leer el texto, saber leer el texto no quiere decir respetar la coma, o la acotación, eso no importa, finalmente también yo lo considero como un guión y por tanto una guía. La interacción autor, actores, director es bien apasionante y bien bonito ese tipo de trabajo para adecuarlo, además los textos evolucionan aun si cambiarles nada. Cuando se escribió este texto no estaba la guerra en Michoacán, entonces hoy el texto significa otras cosas con ese contexto, por ejemplo.
 
¿La puesta en escena se parece a tu texto?
No, ojalá que nunca se parezcan a mi texto. Cuando se hace una ilustración de un texto, en realidad no se está haciendo un proceso artístico, yo no aspiro a que me hagan ilustraciones de textos, como muchos autores de antaño, que lo que querían era que su texto quedara a pie juntillas, como se lo habían imaginado en la cabeza. En principio eso es imposible, eso es ilusorio, y además estas negando la maravilla que tiene el teatro de ser un trabajo colectivo de muchos creadores.
 
 
El teatro es de todos. ¡Asista!
 

Absolutamente recomendable.
Oc Ye Nechca, de Jaime Chabaud.
Dirección: Marco Vieyra.
Actuación: Margarita Lozano, Christian Córtes, Hasam Díaz, Leonardo Zamudio, Gustavo Linares y Antonio Zúñiga.
Teatro Orientación, Reforma y Campo Marte S/N, atrás del Auditorio Nacional.
Metro Auditorio
Jueves y viernes 20, sábados 19 y domingos 18 horas.Del 12 de febrero al 24 de abril
Suspende 2 y 3 de abril
Duración aproximada: 80 min.

 

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