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LA VIDA ES SUEÑO

15 Feb 15 - 01:21


 
LA VIDA ES SUEÑO, Autosacramental. De Pedro Calderón de la Barca.
Poderosas imágenes en un idioma alegórico exuberante.
Texto y fotos: Salvador Perches Galván.
 
 
¿Qué es un auto sacramental? La palabra auto significaba acto. ¿Por qué sacramental? Porque los autos sacramentales estaban dedicados al sacramento: la Eucaristía, y originalmente se representaban el día de Corpus.

El auto sacramental es producto de un pueblo, el español, y de una época determinada, el siglo XVII. Aunque se han escrito autos antes y después, aquélla fue la época de su mayor florecimiento.
 
El teatro medieval nace de la liturgia de la misa, luego se desprende de ésta y sale a los atrios de las iglesias y, por último, se seculariza y recorre las calles de las principales ciudades montado sobre grandes carros.
Los autos son obras en verso, de tema religioso -bíblico muchas veces-, moralistas y de fácil comprensión pues estaban destinados al pueblo, como medio de evangelización.
 
Son obras alegóricas. Es decir, sus personajes no son seres de carne y hueso, sino que representan otra cosa: el bien, el mal, las virtudes y los vicios, la vida y la muerte. O, como en La vida es sueño, a los elementos, el poder, el amor, la sabiduría, etc.

Otra característica de los autos sacramentales es el anacronismo, ocurren en escena, mezcladas, cosas de una y otra época. Pueden aparecer en ellas,  Adán y Eva y al mismo tiempo un labrador con su azadón en la mano.
 
La alegoría, la atemporalidad, el simbolismo confieren a los autos sacramentales una ductilidad tal que permite que se presten a todo tipo de montajes, desde el más tradicional sobre un carro, como hace 400 años, hasta la más audaz puesta en escena de vanguardia, como la que ahora se presenta.


El autor de La vida es sueño, Pedro Calderón de la Barca, nació en Madrid el 17 de enero de 1600, estudió con los Jesuitas del Colegio Imperial y en las Universidades de Alcalá y Salamanca. Su juventud en contraste con su reposada madurez fue bastante pendenciera.

Caballero de la Orden de Santiago desde 1637 y dramaturgo favorito de la corte, Calderón participó en diversas campañas militares. La más importante de ellas fue la de la Guerra de Cataluña, participó en ella en 1640 y 1642.

Por motivos políticos y personales, en 1651 decide ordenarse sacerdote. En aquel momento, Calderón pensó abandonar el teatro, pero encontró una salida a su dilema: la composición de autos sacramentales, con apoyo de la corte, que le solicitaba nuevas obras teatrales. En 1653, fue nombrado capellán de la Capilla de los Reyes Nuevos, en Toledo y diez años más tarde se trasladó a Madrid al ser nombrado capellán de honor del rey. Allí llevó una vida dedicada al estudio, la composición y perfeccionamiento de su obra dramática. Calderón de la Barca murió en Madrid el 25 de mayo de 1681.

La obra dramática de Calderón comprende ciento veinte comedias, ochenta autos sacramentales, zarzuelas y piezas breves como entremeses y loas entre otros. La clasificación de tan vasta obra se ha hecho por agrupación temática. Se distinguen, en primer lugar, las comedias de tema filosófico, en ellas se encuentra la obra cumbre de Calderón: La vida es sueño (1636). Otro núcleo temático es el de las comedias tipo religioso que comprenden obras como: El Príncipe Constante (1629), La devoción de la Cruz (1634) y El mágico prodigioso (1637). El tema de honor y de los celos fue desarrollado por Calderón en: A secreto agravio, secreta venganza (1636), El Médico de su honra (1637), El mayor monstruo del mundo (1637), además de otras piezas, mientras que las inspiradas en temas histó
ricos o legendarios encontraron su mayor expresión en El alcalde de Zalamea (1636).



Otro grupo es el conformado por las comedias de capa y espada: La dama duende (1629), Mañanas de abril y mayo (1634), grupo de obras al que hay que añadir las de tipo mitológico o fantástico: La hija del aire (1653), El castillo de Lindabridis (1660), La Estatua de Prometeo (1669) entre otras.

Calderón llevó a su perfección el género del auto sacramental, concebido como teatro teológico y de combate en plena época de la contrarreforma. También en este género los núcleos temáticos son muy diversos. Los autos más sobresalientes en el ámbito filosófico y religioso son: El gran teatro del mundo (1633), El veneno y la triaca (1634) y La vida es sueño (1673), que desarrolla un argumento idéntico al de la comedia homónima.

Otro tipo de autos sacramentales está inspirado en el Viejo y Nuevo Testamento, tal es el caso de La cena de Baltasar (1634), Sueños, hay que verdad son (1670) y Tu prójimo como a ti (1674).

  
 
Una síntesis del auto sacramental La vida es sueño:
En el principio era el caos y los cuatro elementos de la naturaleza: Agua, Aire, Tierra y Fuego, luchan por prevalecer uno sobre otro. Hasta que el Poder, la Sabiduría y el Amor aparecen para poner orden y explicar los fundamentos del mismo. En pugna piden que alguien los gobierne. A pesar del temor advertido por la Sabiduría de que se repita la rebelión de los ángeles que se negaron a aceptar el plan divino, el Poder decide, por intercesión del Amor, crear al Hombre y coronarlo como príncipe de la naturaleza.

Para ello permite que el Hombre salga de la cárcel del no-ser y lo dota de la compañía del Entendimiento y el libre Albedrío, ofreciéndole, si se porta bien, a la Luz por esposa.

Pero no todo es paz y alegría en el mundo y así lo dice la Sombra, que consternada ante el avance de la Luz -símbolo de la Gracia- pide auxilio al Príncipe de las Tinieblas para hacer que el Hombre caiga en la soberbia y expulse al Entendimiento.

El Hombre es coronado y celebrado rey de la naturaleza, pero es tentado por la Sombra con el amparo del Príncipe de las Tinieblas y lo hace caer en el error del poco juicio y desenfreno. Sombra y Pecado hacen todo lo posible por envenenar al Hombre y solamente lo logran con la simbólica manzana prohibida.

Gran descontrol de los elementos. La Sombra toma aparentemente posesión del universo y el Hombre vuelve cargado de cadenas a la cárcel del no-ser.

Pero la Sabiduría y el Amor insisten en la esperanza, para que la caída del Hombre no sea fatal. El Entendimiento vuelve y ayuda al Hombre para recuperar el Libre Albedrío. Pero no pueden liberarlo de las cadenas.

La Sabiduría se hace presente disfrazada de Peregrino invocando la Gloria de Dios en las alturas y es llamada por el Hombre, el Entendimiento y el Albedrío. La Sabiduría libera y redime al Hombre tomando su lugar.

La Sombra y el Príncipe de las Tinieblas cuestionan si el Hombre podrá mantenerse a salvo probada su tendencia al error del pecado.

  
 
La compañía mexicana Teatro de Ciertos Habitantes, generadora de proyectos escénicos que se han convertido en punto de referencia para la vanguardia teatral latinoamericana. Ha recorrido los cinco continentes y los más prestigiosos festivales nacionales e internacionales. Su trabajo escénico se fortalece con la ejecución de proyectos educativos, de bienestar social y ambiental que unifican el quehacer de Ciertos Habitantes. Además realiza producciones televisivas, radiofónicas y grabaciones discográficas con los cuales complementa los objetivos artísticos del grupo. Su director, Claudio Valdés Kuri, se interna junto con el equipo actoral y creativo en largos procesos encaminados a propósitos e investigaciones concretas. La poética de la compañía apela a la renovación continua, la no repetición y la conjunción de diversos lenguajes que requieren de artistas multidiciplinarios, -actores-bailarines-músicos- para su concreción, tal como sucede con su propuesta escénica al auto sacramental de Calderón de la Barca, emprendida por Valdés Kuri, siempre propositivo, siempre arriesgado, siempre al límite.
 
Llama la atención que a pesar de que es uno de los textos más importantes de la lengua española, la versión auto sacramental de La vida es sueño es muy poco conocida. Esto es probable debido a su complejidad y profundidad filosófica, y, empañada por la popularidad del drama del mismo nombre.

Las pocas representaciones contemporáneas de este trabajo a menudo no son producidas profesionalmente o se presentan en contextos religiosos específicos.

Para Ciertos Habitantes resulta particularmente importante dar a conocer la versión auto sacramental de La vida es sueño, por varias razones, entre las que destacan su impresionante belleza y el valor intrínseco de la pieza, ya que es una de las obras más importantes de la literatura universal, sin embargo sigue siendo muy poco conocida.

  

El texto de Calderón de la Barca se erige como una obra única que dignifica al ser humano en su búsqueda para evolucionar y llegar a ser espiritualmente conscientes. Contiene mensajes de poderosa fuerza simbólica y espiritual, que es de necesidad vital para el espectador del teatro contemporáneo.

El elenco está integrado por actores de obras previas por TEATRODECIERTOSHABITANTES, así como nuevos miembros, a los que se les invitó a participar después de un largo proceso de selección que consistió en audiciones y talleres. Por lo tanto, la experiencia de rendimiento se combina con la novedad. Se ha reunido a un grupo de catorce actores-músicos de de sexo masculino, que trabajaron durante un año y tres meses en un intenso proceso artístico de investigación y puesta en escena.

El equipo está compuesto por especialistas de diversas disciplinas y diferentes geografías, como México, Brasil, Francia y Estados Unidos. El prestigioso Instituto de Artes de California (CalArts) desarrolló el diseño científico-tecnológico para el rendimiento.

Después de 15 años de exploración y diálogo con públicos de diversas regiones de los cinco continentes, con sus montajes Todavía… Siempre, El Gallo, El automóvil gris, La piel, ¿Dónde estaré esta noche?, De monstruos y prodigios, Becket o el honor de Dios. Teatro de Ciertos Habitantes emprende una nueva aventura creativa: el montaje del auto sacramental La Vida es Sueño, de Pedro Calderón de la Barca.

En 1635, Calderón de la Barca estrena La Vida es Sueño, convirtiéndose rápidamente en su drama más conocido. Treinta y nueve años después, habiéndose convertido al sacerdocio, Calderón recoge toda la experiencia de su vida profana y la profunda reflexión del retiro en soledad para escribir el auto sacramental La Vida es Sueño. En esta segunda versión, retoma la historia teológica de la humanidad, elevando a los personajes del drama inicial a figuras filosóficas.

El texto contiene el pensamiento sintetizado de Calderón, repleto de poderosas imágenes en un idioma alegórico exuberante. Como toda obra épica, La Vida es Sueño rebasa su contexto religioso particular, conteniendo verdades universales. El texto se erige como un tratado alquímico “oculto”, estando presentes las cuatro disciplinas que conforman el cuadrivium pitagórico: aritmética, astronomía, geometría y música.

Es a través de esta visión que Teatro de Ciertos Habitantes se acerca a este texto clásico europeo, con fin de llevar a cabo una relectura y re significación para el espectador contemporáneo. Inspirados en el quadrivium, el texto está abordado a través de rítmica corporal, geometría sagrada, música barroca y tradicional mexicana, y visualizaciones astronómicas por medio de tecnología.

Dada la relevancia de la obra y la calidad de la compañía teatral, cuenta con apoyo de importantes instituciones nacionales e internacionales: CONACULTA - México en Escena, Instituto Nacional de Bellas Artes, Dirección de Artes Escénicas de la Ciudad de México, Festival de México en el Centro Histórico, Festival Internacional de Teatro de Puebla, California Institute for the Arts (EUA), Kampnagel (Alemania).
 
Un bello montaje multidisciplinario basado en principios alquímicos, geometría sagrada, danzas rituales, música barroca y tradicional mexicana, interpretado por 14 espléndidos actores-bailarines-cantantes-instrumentistas.

Después de su exitosa temporada de estreno de 50 funciones con localidades agotadas en el Teatro El Galeón, se presenta en breve temporada en el Teatro de la Ciudad Esperanza Iris


 
El teatro es de todos. ¡Asista!
 
Absolutamente recomendable.
La vida es sueño. De Pedro Calderón de la Barca
Dirección: Claudio Valdés Kuri.
Con Compañía. Teatro de Ciertos Habitantes: Edwin Calderón, Rodrigo Carrillo, Marcos Escalante, Guillermo García, Fernando Huerta, Kaveh Parmas, Javier Rojas, Fernando Sakanassi, Alberto Santiago, Raúl Vallejo, Rodrigo Vázquez, Gastón Yanes, Alcibiades Zaldívar.
Teatro de la Ciudad Esperanza Iris.
Donceles 36, Centro Histórico. Metro Allende
Hasta el 15 de febrero.
Funciones: jueves y viernes 20:30; sábados 19 y domingos 18 horas.
Boletos en taquilla y en el sistema Ticketmaster. Localidades: 127 pesos, entrada general. 50% de descuento a estudiantes, maestros, militares, INAPAM y trabajadores de gobierno.
Para consultar la programación completa del Sistema de Teatros de la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México, visite la página: www.teatros.cultura.df.gob.mx

 
 

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