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JACINTO Y NICOLASA

28 Mar 15 - 15:35



 

De Camila Villegas.
La vida no es la misma, desde el mundo “mestizo”

Texto y fotos: Salvador Perches Galván.

 










Mientras Jacinto informa que ha cometido un asesinato, Nicolasa pide a las autoridades que encuentren a su hijo recién secuestrado. A Jacinto le piden que “vuelva luego” pues el juez no está y a Nicolasa además de algo de dinero, le sugieren mejor organizar a su comunidad para la búsqueda de su hijo. Los dos tendrán que ir y venir para hallar justicia y una solución a sus problemas.
 
A partir de dos monólogos entrelazados, cuyos protagonistas son rarámuris, surge Jacinto y Nicolasa, de la dramaturga Camila Villegas, dirigida por el talentoso, sensible y muy activo Alberto Lomnitz, quienes a través de estos personajes da cuenta de la manera en que se imparte justicia en el país, situación recrudecida en las comunidades indígenas.

 
     
 
Luego de dos exitosas temporadas en el 2014, el Círculo Teatral presenta los sábados y domingos Jacinto y Nicolasa, obra que toca el corazón de la tragedia que actualmente vive nuestro México lindo y que herido, un país entrampado en una permanente situación de injusticia.
 
“Voy a soñar a mi hijo para encontrarlo pronto”, afirma Nicolasa en voz y presencia de la extraordinaria Olivia Lagunas, que enfrenta con tozudez cad
a obstáculo que se le presenta para encontrar al Chelis, su hijo.
 
Por su parte, Jacinto, a quien da vida Bernardo Velasco, afirma “Ya debería estar yo en la cárcel, con los demás asesinos”, en búsqueda de la justicia, aunque esta afecte a sus intereses personales.


 
Olivia Lagunas y Bernardo Velasco sacuden la conciencia y emociones del espectador al encarnar con realismo a Nicolasa y Jacinto, que evidencian la integridad, el honor, la dignidad y las costumbres de su raza.
 

Jacinto y Nicolasa se estreno en febrero del 2014 en el teatro La Capilla, con las actuaciones de Lagunas y Velasco, dirigidos por Alberto Lomnitz. La historia de los dos indígenas rarámuris ha emocionado y conmovido a los públicos de los teatros la Capilla y La Gru
ta, del Centro Cultural Helénico. Las situaciones planteadas en la obra de Villegas son totalmente reconocibles en todo el territorio nacional.
 
Enfrentados a un sistema judicial que no les responde, tendrán que andar largos tramos y mucho tiempo. En ese camino tamizado por los sueños, se revelan los verdaderos motivos de Jacinto y el destino del hijo de Nicolasa.

 
  

Tanto Jacinto como Nicolasa se distinguen por su carácter fuerte, el amor a sus hijos y el arraigado ideal de su identidad. Ambos se enfrentan a un choque cultural, ya que, la vida no es la misma, desde el mundo “mestizo” a como la viven en sus comunidades. Ellos interpretan su tragedia, su cultura, su vida, lo que les gusta o no, a través de los sueños.
 
El texto original de Camila Villegas parte de una experiencia personal de su autora, quien vivió dos años en la Sierra Tarahumara, por lo que es un mundo que conoce.

 
  
 
Es la historia de un asesino que es en realidad un héroe, y de un criminal que en realidad es una víctima, dos historias que corren paralelamente y lo que las conecta es que ambas indagan alrededor del tema de la justicia, y cómo se percibe o concibe en diferentes comunidades indígenas, de manera especial en la Sierra Tarahumara, explicó su autora.
 
El primer monólogo, Los lunes de Jacinto, tiene como protagonista a Jacinto, quien informa que ha cometido un asesinato. Luego de un juicio celebrado en su comunidad, se entrega un lunes a las autoridades municipales, pero no lo reciben, pues el juez que debía haber llegado desde Chihuahua no está.
Así comienza el largo peregrinar de Jacinto que cada lunes debe dejar a su mujer y sus hijos para caminar tres días y dos noches hasta el Ministerio Público y confesar que cometió un asesinato.
Son comunidades asediadas por los narcotraficantes y los cholos, y el asunto de Jacinto es que su compadre, trafica con infantes, es por ello que termina matándolo a machetazos.
 
En Nicolasa sueña, la mujer pide que encuentren a su hijo, pues se lo han llevado unos hombres encapuchados junto con un amigo cuando pescaban en el río. Sólo tiene 13 años, muchos sueños y proyectos.
 
Los sueños y las pesadillas prevalecen en ambos personajes. Son aspectos que revelan su origen y su destino, conforme a la cosmogonía y creencias de su pueblo.
 
Villegas crea un texto revelador de una historia que parece distante, pero que está inspirado en situaciones cotidianas y frecuentes que ocurren en la sierra Tarahumara.
 


En la puesta en escena, cargada de símbolos oníricos, están presentes la cosmogonía
y la historia de una etnia, están los sinuosos caminos de las barrancas que día a día
transitan los rarámuris, la relación sagrada
que tienen con la naturaleza y con sus
animales míticos: la víbora de cascabel,
la liebre y el venado cola blanca.
Se observa la sierra Tarahumara y las
estrellas que guían a los peregrinos.
También sentimos el frío de invierno y la profundidad de la noche. Un mundo desconocido, misterioso y sagrado,
trastocado y afectado por el mundo
occidental y sus problemas, como el narcotráfico.
 
En contraste con la absurda e ineficiente impartición de justicia se erige la fuerza moral
de los personajes, poseedores de una concepción del mundo que los dignifica frente
a las atrocidades de la vida ordinaria. Para el rarámuri, la prisión mayor no es la física, sino
la espiritual; y no hay peor castigo que la pérdida de los sueños.
 











El teatro es de todos. ¡Asista!
 
Absolutamente recomendable.
 
Jacinto y Nicolasa. De: Camila Villegas.
Dirección: Alberto Lomnitz.
Actuación: Olivia Lagunas y Bernardo Velasco.
Producción: Tepalcate Producciones A. C.
Diseño escénico e iluminación: Martha Benítez
Escenofonía: Rodolfo Sánchez Alvarado
Asistente de dirección: Daniela Guerrero
Difusión: Distrito Teatral
Prensa: Sandra Narváez
Teatro Círculo Teatral. Veracruz 107. Col. Condesa
Cerca del Metro Chapultepec.
Sábados a las 19:00 horas y domingos a las 18:00horas. Hasta el 3 de mayo.
 
 
 

 

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