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HUMBOLDT EN MÉXICO. LA MIRADA DEL EXPLORADOR

07 May 18 - 10:59

 

 
Recién se estrenó en cartelera, Humboldt en México. La mirada del explorador, protagonizado por el actor alemán Alexandeer Holtmann, que aborda la estadía en nuestro país del explorador y científico a través de ambientaciones, fragmentos de su obra, misma que se complementa con la opinión de especialistas y expertos. Atrapaarte tuvo la oportunidad de conversar con la guionista y directora del documental. Ana Cruz. 
 
Fue un hombre muy visionario en todos los sentidos, científico, humanista y político
PERSONAJES COMO HUMBOLDT, SON GRANDES INSPIRADORES DE VIDA: ANA CRUZ
* Queríamos hacer un personaje de su época, pero sensible.
 
Por Luis Carrasco García
 
¿Qué fue lo que te fascinó de Humboldt para pensar en una investigación y después aterrizarla en un documental?
La verdad, me fui sorprendiendo en el camino; de entrada, dije es un hombre super interesante, nadie lo ha abordado mucho y veamos qué pasó con él en realidad. Mientras más empecé a acercarme al personaje, iba descubriendo lo fantástico que fue. Lleno de contradicciones y, a la vez, con una visión muy firme de hacer su viaje, de lograrlo; que no había obstáculo que lo iba a detener y fue lo que me fascinó.
Y luego, toda esa riqueza que mientras más lo investigaba más aristas tenía, no solo en el conocimiento sino en esta parte humanista, de preocupación social, la parte artística; de cómo el siendo un científico muy riguroso, obsesivo de las medidas precisas, a la vez tenía el arte de dibujar, que las ilustraciones fueran bellas; un afán de la estética. Todas esas combinaciones, me fueron llevando cada vez más a un personaje entrañable.
 
¿Qué fue lo que más te sorprendió cuando ya estabas en la investigación?
Que siendo un aristócrata, prusiano, tuvo la osadía de invertir toda su fortuna en un viaje que era totalmente desconocido, que no sabía qué le iba a aportar. Que abandonara sus comodidades, a su familia; solo le dice a su hermano, “si quieres el castillo, a mi dame la lana para poder viajar”; él nunca tuvo una casa, se dedicó a viajar y nunca le importó eso.
Eso es algo muy impresionante en un personaje; todos estamos muy apegados, queremos tener nuestra casa, nuestra oficina, nuestras posesiones y pensar que eso nunca le interesó a Humboldt. Y que en esa época, un hombre de esa mentalidad quisiera compartir su conocimiento fue otra de las cosas que más me fascinaron de él.
Fue un hombre generoso con su fortuna, con su riqueza intelectual y conocimiento. Fue un gran visionario, preocupado por la cultura hispanoamericana y de las colonias en general, por el amor que siente por México y que escribe en las cartas íntimas a su hermano. Me fascina que uno pueda mirar a través de otros personajes su propia realidad y verla con ojos diferentes. Personajes como Humboldt son grandes inspiradores de vida, de que la vida es un viaje, que hay que recorrer el mundo sin prejuicios y buscar sorprenderlos con la vida.
 
¿Cuánto tiempo de investigación te llevó para posteriormente empezar a estructurar el proyecto?
Unos seis meses. Tenía que estar muy segura que era un personaje muy entrañable y que merecía la pena embarcarme en un proyecto de dos años.
 
¿Cuál fue el proceso para ir seleccionando a los historiadores, a los expertos, a la gente con la que te rodeaste para arropar con la investigación y utilizarlos en el documental?
Siempre trato de buscar al gran experto y, en el caso de este proyecto, a los grandes expertos de cada parte en específico (histórica, filosófica, histórica y de botánica). Me interesaba que todos los que participaran en el documental fueran gente que le tuvieran respeto al personaje. Que desde su punto de vista consideraran que era una gente muy valiosa. Conforme se expresaban de él, iban aportando esta narrativa del personaje.
 
¿Tenías desde el principio la idea de personificar a Humboldt o eso fue después?
Casi nace junto la idea, cuando empecé a hacer la investigación -porque en la investigación iconográfica que es muy importante en todos los documentales, en todos los trabajos- me di cuenta que no hay mucho material para ir visualizando y hacer una narración visual.  No hay mucho, en 1800 no había fotografía, hay mucha litografía, pero ahora con los nuevos lenguajes transmedia no me parecía que fuera suficiente.
Y si se puede encarnar, interpretar en un actor a un personaje, le da un atractivo a la historia. Enganchar a los jóvenes que es lo más difícil que a quienes tenemos una formación de manera tradicional; lo del personaje le dio un atractivo visual, un valor de producción muy importante y que además permite convertirlo en un personaje entrañable.
 
Hablabas que te interesaba humanizar al personaje, ¿este proceso fue fácil?
No fue fácil. En la edición es cuando va uno seleccionando esos fragmentos que conforman el alma del personaje, de esos momentos de expresión del personaje. El actor es fantástico, él aportó una parte del carácter de Humboldt y, al ser alemán, este lenguaje corporal lo tiene muy bien enraizado. La mirada, la sonrisa y esa manera de fotografiarlo también permitió acercarnos al personaje.
Queríamos hacer un personaje de su época, pero sensible; que el espectador sintiera que podía meterse a la vida del personaje.
 
¿Nunca pensaste en la posibilidad de que el personaje hablara como en aquella época?
Lo que siempre pensé es que iba a tomar sus textos originales; lo que habla Alexander es tomado de los textos originales, de los diarios de su viaje; es la traducción oficial autorizada. Lo que sí traté de hacer es tomar aquello que es de más fácil comprensión, que fueran entendibles por el público. Quería enseñar a un personaje que fuera inspirador.
 
 
¿Crees que este proyecto se hubiera podido levantar hace 15 años, por ejemplo?
Los espacios y experiencias del documental han crecido; me inclino al documental híbrido. El documental tradicional dejó de ser la única manera de contar las historias y es algo que nos permite a los cineastas poder mezclar lenguajes, aunque, en este caso, no inventé la historia; no está novelada, no es una ficción. Es una representación de eso que cuentan los especialistas y, al interpretarlo un actor, se vuelve visualmente más atractivo.
 
En la actualidad se habla de que esa división tan tajante que antes existía entre ficción y documental ya no es así. Por eso, hay documentales ficcionados, docudrama. ¿Esta libertad de lenguajes transmedia y narrativas te da más posibilidades como cineasta?
Te da posibilidad de ritmo; cuando hablamos de lenguajes audiovisuales y de documental, estos han evolucionado en el ritmo de contar historias, el tiempo dramático en pantalla. El reto era el cómo conectar con el público y que tuviera estímulos permanentes a través de acción dramática permanente Que la historia fuera atractiva durante 80 minutos.
Hubiera querido tener más animaciones, ya que el actualmente el público está más familiarizado con ellas, pero que tuvimos que eliminar por cuestiones presupuestales. Aunque las ilustraciones (dibujos y bocetos) que aparecen en la película son de Humboldt, fueron retocadas para darles más presencia visual junto con los dibujos que hicieron los artistas que el contrató.
 
¿Pensaste hacer siempre un documental cinematográfico o que tanto pesó tu trabajo en la televisión?
Siempre pensé en un documental cinematográfico, pero mis años y formación de tv pesan mucho en mi forma de contar historias, aunque está pesada para lenguajes de plataformas, una de las salidas más importantes de los medios son las plataformas comerciales y no comerciales. Yo lo pensé para el cine y ser presentado en salas cinematográficas que es una experiencia totalmente diferente, aunque la salida final será seguramente televisa o en circuitos científicos, museos, escuelas, toda vez que tiene una carga didáctica que no podemos negar.
 
 
Conforme se fue estructurando y haciendo el montaje, ¿Qué tanto fue quedando el documental como de difusión o de divulgación que una historia para el cine?
Qué difícil pregunta. La película se hizo en la mesa de edición que fue la etapa, en términos de creación, que más tiempo tomó, seis meses para ser exactos. Me hubiera gustado filmar más al personaje, pero ya no había recursos para poder hacerlo.
 
Humboldt hace una serie de predicciones de cómo pudo haber sido el norte del país, ¿Crees que realmente se acercó y coincidió con lo que pronosticó?
Y aunque nunca fue político ni activista, sí tenía una serie de recomendaciones políticas, ya que pertenecía a la elite política europea que además estaba en cambio, en plena revolución. Napoleón siempre desconfió de Humboldt.
La manera de ver de los europeos a América y a México cambia totalmente y Humboldt es muy constante en términos de escritura, de conferencias; él siempre argumenta que las colonias han sido excesivamente explotadas y que van a traer la revolución como finalmente sucede con la Guerra de Independencia.
Después que se regresa a vivir a Europa para estar en las grandes transformaciones del momento, ya no puede venir a nuestro país, porque considera que debe permanecer y aportar su granito de arena al nacimiento de la verdadera Alemania que se empieza a gestar.
 
¿Existe ya otro proyecto en puerta?
De hecho, hay dos proyectos en puerta; algunos piensan que el documental se puede convertir en serie de tres capítulos, pero hasta que no esté en realidad listo el financiamiento no se puede asegurar nada. El contenido ya lo tenemos. Incluso, algunos consideran que podría ser una serie latinoamericana, donde participen Cuba, Colombia, Venezuela, Perú y México, pero lo que hacen falta son los recursos.
Por otro lado, estoy terminando de escribir una ficción histórica y poder empezar a levantar el proyecto.     
 
¿Crees que con el documental se le hace parte de la justicia por todo lo que aportó ?
Ojalá. Si el documental se ve mucho, se logrará hacer un poco de justicia al darlo a conocer y provocar que muchos más quieran saber y escribir más de él.  
 
 
 

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