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FOREVER YOUNG

05 May 18 - 22:13

de Eric Gedeon.
Actores con mucho pasado y poco futuro.
Texto y fotos: Salvador Perches Galván.

 
“Señoras, señores, este mundo está lleno de gente de todo tipo.
Y, aunque todos somos diferentes, todos tenemos algo en común:
Todos envejecemos.
Así que, cuando alguien diga que hay un más allá, no le hagan caso.
 Vivan cada momento y, por favor, no dejen que nadie les amargue la vida”.
 
Forever Young, Por siempre joven en español, es una canción compuesta por Bob Dylan, incluida en el álbum Planet Waves, editado el 17 de enero de 1974.
 
Una calle de Oslo propició el encuentro con el espectáculo Ewig ung. El trio catalán Tricicle guiado por la curiosidad se unió a la enorme cantidad de público que entraba en el teatro, a pesar de no entender ni una palabra del texto, decidieron volver al día siguiente y comprar los derechos para España, tras comprobar lo bien que se lo pasaba el público bailando y coreando las canciones que se cantaban en el escenario. De manos de, Joan Gràcia, Paco Mir y Carles Sans, integrantes de la compañía Tricicle, trasladan a Madrid el musical diferente, el viaje en español del espectáculo hace su siguiente escala en Argentina, y de ahí, directo a la Ciudad de México.
 
Erik Gedeon, autor de la pieza, es un personaje esquivo, nacido en suiza en 1963, de padres suecos, estudió piano, composición y fue músico de escena en Hannover hasta que en el 2000 se convirtió en el director musical del teatro Thalia de Hamburgo, donde desarrolló una exitosa carrera como compositor. Una de sus obras, producida rápidamente para rellenar un hueco de programación de dos semanas, fue Thalia Vista Social Club, parodia de la película de Wenders, Buena Vista Social club, que se convirtió en una obra de culto que se representa todas las navidades.

 
  
 
Más de una década después de su estreno, el musical Forever Young ha emocionado a los espectadores de medio mundo al ritmo de grandes éxitos de la música como I love Rock'n Roll, (Joan Jett); Satisfaction (The Rolling Stones), Sweet Dreams, (Eurythmics), o I will survive, (Gloria Gaynor). La obra se ha representado en Alemania, Escandinavia, Dinamarca, Suecia, Inglaterra, o Argentina, en donde Federico Di Lorenzo la vio y después de haberse convertido en una obra de culto, decidió importarla a nuestro país, en la versión local podemos disfrutar canciones de artistas como Miguel Bosé, Café Tacvba o Selena.
 
Un espectáculo tierno sin rozar lo cursi, divertido sin caer en el mal gusto, inteligente, para público de cualquier edad. Una comedia en la que se cantan (muy bien) canciones que forman parte de nuestra memoria colectiva. Una bocanada de aire fresco en el mundo del musical convencional. Un aliento de esperanza. Un canto a “vivir el día a día”.
 
Seis reconocidos actores jóvenes interpretándose a sí mismos, o a lo que serán dentro de poco más de tres décadas, cuando estén residiendo en un asilo para artistas retirados, que no se resignan a ser simplemente viejos. Cada personaje conserva el nombre del artista que lo encarna y hacen de sí mismos hacia el año 2050.

 
 
Lejos de la fama, de los años de gloria, conviviendo en un asilo geriátrico, se esmeran por sobrevivir al abandono de la vejez, a los cotidianos malos tratos de su enfermera celadora. Así es cómo estos ancianos asumen la vejez, con entereza.
 
La trama se desarrolla en el salón de la Casa del Actor Xavier López “Chabelo”, una residencia geriátrica en el año 2050 a la que han ido a parar cinco ancianos, que se resisten a ser tratados como niños por una enfermera que les hace cantar estúpidas canciones infantiles, para potenciar su memoria o psicomotricidad, pero que en cuanto la enfermera abandona la sala, los viejos entonan sus gritos de guerra en forma de canciones pop de su época.
 
La comedia musical deja un mensaje de esperanza y fortaleza de quienes hoy ocupan el centro de la escena musical, verdaderos artistas que se animaron a hacer de si en el futuro, con achaques y vergüenzas que rozan el humor negro y lo bizarro.

 
  
 
Este musical de rockola, y de cámara, se sostiene gracias a Lisset, Maria Filippini, Beto Torres, Alicia Paola, José Daniel Figueroa, Claudio Espíndola y Federico Di Lorenzo, a sus interpretaciones actorales, musicales y en mucho menor medida, dancísticos, debido a los achaques propios de la vejez, a la adaptación de Federico Di Lorenzo, a la dirección de Anahí Allué.
 
Además de la diversión y de la música, la obra tiene también algunas pinceladas históricas, que emocionan a los más nostálgicos. Hay momentos que los ancianos cuentan las aventuras de su juventud y es ahí cuando hay un cierto repaso histórico. Por ejemplo, Federico cuenta cómo era su vida siendo hippie, o Lissete recuerda cuando era una activista, que no se perdía una manifestación. Un musical íntimo, en clave de comedia que sin duda es un regalo para los amantes del rock.

 
  
 
Forever Young representa una tierna y, paradójicamente, energizante comedia musical que enfrenta una idéntica situación: ¿qué pasa con uno cuando llega a ese momento de la existencia en el que el mundo nos olvida?. Estos actores con mucho pasado y poco futuro, que siendo jóvenes ocuparon lugares centrales en su profesión y ahora se encuentran en un geriátrico, abandonados por la familia, organizando lo que resta de sus vida.
 
Pese a su argumento sencillo y escaso, es un musical fresco, divertido y diferente. De manera respetuosa, sin burlarse de la gente mayor, por el contrario, es una obra con mucha ternura y con un mensaje muy claro, siguiendo la consigna del Carpe Diem, es un canto a no dejarse morir cuando te jubilas, hay que vivir mientras estás vivo.
 
Sobre el escenario seis jóvenes convertidos en su futuro remoto. ¿Lo más complicado? Conseguir que la gente vea en sus intérpretes a unos ancianos de verdad. Es gente mayor cantando canciones de gente joven que necesitan una energía que les queda un poco lejos. Es difícil porque hay una delgada línea entre la verdad y la parodia, se trata de encontrar al viejo que hay en todos.

 
  
 
El trabajo de caracterización busca envejecer los cuerpos sin distorsionarlos. Darles vejez sin que pierdan expresividad. Son ellos. Son reconocibles. Pero son notablemente más viejos que los del hoy. Los actores juegan con su vitalidad actual incorporándole el imaginario de un cuerpo deteriorado. Todos los intérpretes se destacan por igual sin que haya en el escenario ninguna inequidad.
 
Un espectáculo emotivo, que, a los amantes de la comedia musical, nos lleva a un viaje por algunos de los más memorables musicales de los últimos tiempos, como Mamma Mia, Fiebre de sábado por la noche, A chorus line, Los miserables, Violinista en el tejado, La bella y la bestia, por citar solo algunas y que plantea una reflexión en torno al futuro, muchas veces incierto, no solo de los actores.

 
     
 
Un único escenario y un piano es todo lo que hace falta para sacar adelante la obra, Claudio Espíndola es el pianista, que también ejerce de actor y resuelve bien su parte de acompañante musical.
 
Es un espectáculo para todo el mundo. En 2050, el 50 % de la población mundial seremos ancianos y es importante que nadie olvide ese espíritu rebelde que se tiene cuando se es joven, esas ganas de vivir, de disfrutar del día a día.
 
Al final retumba el mensaje esperanzador de la obra: “la vida es demasiado corta, así que no dejes que nadie te la amargue”.

 
  
 
 
 
 
 
El teatro es de todos. ¡Asista!
 
Muy recomendable.
Forever Young de Eric Gedeon.
Dirección: Anahí Allué.
Actuación: Lisset, María Filippini, Beto Torres, Federico Di Lorenzo, José Daniel Figueroa, Alicia Paola y Claudio Espíndola.
Teatro NH, Liverpool #155 Col. Juárez, Zona Rosa,
Viernes 20:45, sábados 18 y 20:30, domingos 18 horas
 

 

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