atrapAarte

ENTRE DOS AGUAS. LO DEMÁS ES SILENCIO.

12 May 18 - 14:35

 

De Nicolás Sotnikoff.
Un poco de vida en su arte, y de arte en su vida.
Texto y fotos: Salvador Perches Galván.

 
La Tragedia de Hamlet, Príncipe de Dinamarca, conocida simplemente como Hamlet, es, probablemente la pieza teatral más famosa de la cultura occidental y una de las obras que ha originado mayor número de comentarios críticos, versiones, ensayos, reinterpretaciones, lecturas (ahora mismo se presenta Hamlet, el ocaso de Elsinor, en el foro la Gruta del Centro Cultural Helénico. La obra se traza vívidamente alrededor de la locura (tanto real como fingida) y el transcurso del profundo dolor a la desmesurada ira. Explora los temas de la traición, la venganza, el incesto y la corrupción moral. Hamlet es el más claro ejemplo del ingenio de Shakespeare frente a la creación de un drama inspirado en una tragedia que para ese entonces ya era leyenda.

 
 
 
Shakespeare observó que todos los conflictos de los seres racionales tienen un carácter individual, una causa íntima, un motivo subjetivo. Relacionar ese motivo interno de acción a las exigencias de la vida; explicar lo externo a través de lo interno; los elementos de la realidad difusa en la existencia por el desenvolvimiento de la verdad confusa en el espíritu. Ese complejo mundo interno, ¿cómo debe ser abordado por quienes prestarán su cuerpo para ser habitado por los personajes que vivirán a través de él?, esa es parte de las premisas que Nicolás Sotnikoff ofrece en Entre dos aguas, lo demás es silencio, pieza de su autoría, en donde ocurre una fusión entre los personajes de Ofelia, Hamlet o Ícaro. Las plumas de Shakespeare, Ovidio y Louis Jouvet, entre otros, nutren este complejo entramado.
 
Después de radicar por casi un lustro en la Ciudad de México, y de haber montado, por su cuenta, varias exitosas temporadas de la obra Menelao Rapsodia de Simon Abkarian, actor franco-armenio, ahora Sotnikoff ofrece un ensueño poético alrededor de Ofelia y Hamlet.

 
  
 
En Entre dos aguas. Lo demás es silencio, una actriz se prepara para el estreno de Hamlet, Tomás, su compañero de escena, se debate en el dilema de qué tan profundamente debe hurgar en la compleja psique del atribulado personaje, Tomás nada en las profundas aguas del histrionismo y del buceo, lo que lo arroja a una descompresión. En su camerino, un mundo se va abrir ante la actriz, ¿sueño o realidad?, “Ser o no ser”, ésa es la pregunta. Profecía de fe para estos días en que todo va “tan rápido”, cuando nos “convertimos en lo que estamos comiendo”...
 
Verdadera catarsis del teatro, a través de esta propuesta, como un deslumbrado Ícaro, puede ser que caigamos sin ver la profundidad del abismo. O si navegamos en aguas profundas igual nuestras alas se reblandezcan y terminen separándose de nuestro cuerpo. “...Todo eso por poner un poco de vida en su arte, y de arte en su vida", afirma Jouvet. Lo demás es silencio.

 
  
 
Los diferentes fragmentos que conforman la obra es resultado de un proceso de improvisación e introspección entre Rossaura Rodas, (gran descubrimiento, actriz debutante con una presencia y talento que muchas, ya “experimentadas”, desearían tener, además de gran belleza) quien interpreta a Ofelia, y Sotnikoff, quien da vida a Tomás, quien da vida a Hamlet.
 
Discurso vuelto teatro y visto desde el individuo, de su lugar frente a sí mismo y a sus semblantes para saber quiénes somos, con el deseo inexorable de avanzar, elevarnos, descubrir esa tierra ignota y quedarnos parados.

 
  

Dramaturgia inteligente, tejida entre sombras y luces que dan vida a un juego constante de descubrimientos histriónicos, que dejan lugar a la ilusión poética, haciendo que los espectadores se agiten o sientan la intención y pasión del actor en escena, e igual bailen al ritmo de la voz de Charles Trenet cantando La mer.
 
Propuesta artística que plantea muchas dudas, a través de muchas capas, una de ellas, el compromiso del actor ante su personaje, indagar la profundidad de los abismos poblados de fantasmas. Montaje que no logra despejar la duda, ¿ser o no ser?, ¿dormir, morir?, ¿Ser o no? Tomás era Hamlet, ella Ofelia, ¿o sería Ícaro cayendo sin sus alas, desprendidas por el calor del sol.

 
  
 
Entre dos aguas. Lo demás es silencio, tuvo una breve temporada de 8 funciones y el sábado 12 ofrecerá la última de una primera temporada en Foro Casa de la Paz de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM). Cozumel 35, la entrada libre y el aforo muy reducido.

 
 
 
 
El teatro es de todos. ¡Asista!
 
Muy recomendable.
Entre dos aguas. Lo demás es silencio: De: Nicolás Sotnikoff.
Dirección: Nicolás Sotnikoff.
Actuación: Rossaura Rodas y Nicolás Sotnikoff.
Foro Casa de la Paz. Cozumel 35, colonia Roma. Metro Sevilla.
Sábado 12 de mayo última función, 19 horas.
Entrada libre

 

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