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EL JUEGO DE YALTA

31 Jan 15 - 15:13







 


EL JUEGO DE YALTA, SECUELAS CHEJOVIANAS. De Brian Friel.
La contundencia de la emoción de la palabra.
Texto y fotos: Salvador Perches Galván.
 
 
En el 2012 Ignacio Escárcega  estrenó After play, Secuelas chejovianas, a partir de El tío Vania y El oso, de Antón Chéjov, con dramaturgia de Brian Friel, con un elenco conformado por Mónica Dionne, Rodolfo Arias, Marcial Salinas, y la violinista Martha Moreyra.
Escárcega continuo con la dramaturgia de Friel para darle continuidad a las secuelas chejovianas, con El juego de Yalta, a partir de La dama del perrito. Entrevistamos al director a propósito de este proyecto.

Ignacio hace 3 años estrenaste las dos primeras partes de estas secuelas.
Exactamente, si, las dos primeras integraron un espectáculo que se llamó After play secuelas chejovianas, y estaba conformado por After play, que era un encuentro hipotético entre un personaje de Tío Vania con uno de Tres hermanas y el otro era una revisión del sainete famoso de Chejov El oso y faltaba una mas, con una procedencia muy distinta y muy reconocible en el campo de la literatura que es un cuento, La dama del perrito. Y este cuento a mi me había rondado desde hace tiempo, incluso lo use mucho en clases de teatro y fue un encuentro, una feliz coincidencia ver el texto de Friel y aprovechar para cerrar el tríptico de estas obras de Friel sobre Chejov.
 
Sin duda Brian Friel, respeta o asimila por completo el espíritu chejoviano.
Más que respeto es una asimilación de la naturaleza de los personajes de Chejov, que consiste en ocultar lo que realmente sienten; que consiste en mentir, no por mentir, sino como una estrategia para ser aceptados por los demás, por no ser rechazados y todo esto entremezclado con ironía, con una sensación melancólica en momentos. Y todo eso naturalmente es un plato fabuloso para trabajar con los actores, es decir, de qué manera esto es desafiante para que, con los actores, se pueda ir indagando en esas capas de profundidad. Esa es la maravilla de Chejov, y Friel lo leyó muy bien, o sea es una asimilación muy interesante que respeta la naturaleza de este pensamiento chejoviano.
 

 


Tú también lo lees muy bien y le imprimes ese tono siempre bucólico,  nostálgico que ya de si tiene Chejov.
Eso es parte de lo que expresa mi afinidad con ese autor, porque a mi me parece que, sacándolo de la cancha del teatro Chejov es un narrador de primerísimo nivel, lo que él logra con este cuento de La dama del perrito es extraordinario porque no te dice lo que realmente piensan los personajes, sino que lo vas intuyendo por el desarrollo de los acontecimientos en el cuento. Como este hombre que es un ligador perfecto, que le salen super todas sus conquistas y aventuras, de repente se encuentra con una movida de tapete excepcional,  del mismo modo esta una chava que se casó muy joven, pero no conoce la experiencia de amar a alguien. Entonces ahí están los ingredientes perfectos para el desarrollo de la historia que vemos en El juego de Yalta.
 
Háblanos de la estructura dramatúrgica de la obra, me llaman mucho la atención todos los monólogos que tienen, el más, que son rupturas.
Es un asunto que pasa por esto que decíamos de la asimilación, porque el cuento original esta escrito en tercera persona, es un narrador omnipresente, pero toma como eje principal del relato a Gurov y lo que hace Friel es convertir el cuento de Chejov en un relato a una primera y a una segunda voz, en donde efectivamente la mayor parte de la “conversación” con el público la lleva Gurov y Ana se incorpora también en este asunto de ir contando las cosas como van ocurriendo y como las van sintiendo.
 
¿Que retos implica un montaje como este, en el que visualmente predomina lo epistolar?.
Lo epistolar… la distancia entre dos personas que se aman es fatal y cuando están muy enamoradas peor, entonces la naturaleza del espacio, lo que pretende en cuanto a abstracción es eso, hablar de lo epistolar, de la distancia, del mensajito, de la cartita y así lo articularon Teresa Alvarado y Anabel Altamirano que son las diseñadoras escénicas de este proyecto.
 
¿Y como llegarle a un público joven que con 140 caracteres y un click se comunican inclusive mandando fotos?. Lo epistolar se convirtió en esto.
Claro ahora hay que expresar la pasión en esa contundencia de cierto número de caracteres y cierta duración, pero aquí nos casamos con la idea, es decir nosotros como colectivo que está haciendo este proyecto no renunciamos a la idea, y la idea es hacer que prevalezcan las armas primigenias del teatro, la onda de David frente al cuerno de chivo, es decir la contundencia de la emoción de la palabra y el movimiento de la profundidad en la palabra, de la profundidad en la emoción de la relación en los actores, que haya complicidad, que se vayan acompañando todo el tiempo y eso es a lo que apostamos. Ahora que observabas lo del espacio, apostamos a eso con una síntesis en el recorrido de los espacios, porque estas pequeñas mesas y esas cartas en sepia, son lo que constituyen en realidad todo el espacio, es decir, todos estos lugares que recorren: el café, el malecón, las cascadas, el tren, Moscú, Pacolov, todo eso ocurre aquí, y todo eso solamente es verosímil y verificable a partir de que los actores lo tengan claro, de que los actores lo puedan elaborar. O sea que sí es una cosa muy de trabajo actoral, por supuesto.
 
    


Y logran la complicidad del espectador a través de sus actuaciones, y, a través de la imaginación hacen viajaran público a todos estos lugares.
Esa es la apuesta. Cuando la obra ocurre me gusta ver el desarrollo de la obra pero también ver al público, ahí voy comprobando donde está tocando, como si el actor y la actriz tocaran con la mano el pecho del espectador y es un regalo poderlo comprobar.  
 
Y has tenido oportunidad de evaluar esto, dado que esto es un reestreno, ya ha habido temporadas previas. ¿Cual ha sido la reacción del público?.
La reacción ha sido muy buena. La obra va desarrollando una afinidad con un público digamos de 30 años en adelante, por la naturaleza misma de lo que está contando, porque nadie entiende lo que significa estar enamorado si no ha pasado por la experiencia de estar profundamente enamorado. Esa ha sido una condición para que la obra ocurra, porque si no reconoces la experiencia de amar a alguien, no reconoces lo que significa su ausencia.
 
Recientemente ha habido abundante Chejov, en nuestros escenarios, el Tío Vania dirigido por David Olguín…
…formaba parte de un proyecto de la UNAM, muy ambicioso. Hicieron un cuento, también adaptado a teatro El beso, y en el Sor Juana con Rafael Sánchez Navarro y Marina de Tavira, Tomo tu mano en la mía, increíble, yo no conocía ese texto ni sabía esas cosas de Chejov, que son los últimos años de su relación justo con su esposa la actriz Olga Niev.  
 
Hubo otro proyecto que también iba a ser una trilogía, empezó con un Vania también, que dirigió Diego del Río que se llamaba Proyecto Chejov Vania.
Esto quiere decir que Chejov sigue diciendo cosas. Que plantea retos para actores y directores y que cuando ocurre es bien interesante, o sea, la experiencia de que te toque una obra chejoviana es única.
 
¿Cómo enfrentar estos textos que siguen siendo vigentes y seguirlos haciendo vigentes en escena, Ignacio?.
Con rigor, con mucho trabajo de acuerdos expresivos con los actores, encontrarle sentido a todas las frases, encontrarle el sentido a lo que la frase dice a profundidad, porque una cosa son las palabras y otra es lo que realmente están diciendo emotivamente. Encontrar ese gancho es un reto, en eso ha consistido el desafío, sobre todo.
 
  


Aquí está muy bien logrado porque conforme va avanzando la trama, el público se va metiendo más en la vida de estos dos personajes.
Si, así está planteado el cuento. En realidad cuando Chejov habla de Gurov lo empieza a contar como una conquista más, aquí no pasa nada, pasamos la noche y a otra cosa. Pero al día siguiente el personaje empieza a ver las cosas de otra manera y comienza a hacer cosas absurdas que un hombre casado de 40 años, que tiene continuamente escapadas amorosas, no haría.
 
Ella es muy joven, el marido es grande, sin embargo no es de gran diferencia de edad con respecto a su amante y él logra la conquista.
Si, porque a este si lo ama, no sabe ni en qué trabaja el marido. No puede vivir lejos de su amante, hace papelitos con su figura. Ya ves porque no hay que enamorarse.
 
Tu comandas un equipo que muchos de sus elementos están presentes en la trilogía entera, entre otros, está Rodolfo Arias.
Si, Rodolfo estuvo en las tres obras, de hecho desde After play la experiencia fue radical aquí en México porque esas obras efectivamente se han hecho en programa doble fuera de México, se han puesto en muchos teatros pero siempre que se ponen se ponen con elencos distintos, es decir cada obra tiene sus actores, entonces lo que hicimos en After Play es que Mónica Dione y Rodolfo Arias, que salían en  After play, también salían en El oso, en esta tercera El juego de Yalta el actor que repite es Rodolfo, entonces el es el actor que más ha representado a Firel en México.
 
Platícame de la musicalización en vivo.
La parte musical es un elemento muy poderoso en las cosas que hago, con mucha frecuencia con música en vivo, con mucha frecuencia los actores ejecutándola y en el caso de estos textos de Friel, siempre estuvo la sensación del violín, la brillantez del día, la melancolía de la soledad
Marta ha estado acompañando las tres obras y sus intervenciones tienen que ver con una parte narrativa, ayudan a la transición de tiempo y espacio, pero también son como comentarios emocionales de lo que está pasando.
 
Quien ha visto o venga a ver la obra disfrutará de un trabajo de profundidad y matices actorales, de un clásico de la literatura universal que es La dama del perrito de Chejov, disfrutará de la integración de distintos planos de artistas escénicos, actores con músicos.
 
 
 
El teatro es de todos. ¡Asista!
 
Muy recomendable.
El juego de Yalta, secuelas chejovianas. De Brian Friel
Colectivo Escénico El Arce
Traducción y dirección: Ignacio Escárcega
Con: Rodolfo Arias, Yael Albores, Martha Moreyra e Isael Almanza.
Del 29 de enero al 1 de marzo
Funciones: Jueves y viernes 20, sábado 19. y domingo 18 horas.
Duración aproximada: 75 min.
$150
Teatro El Granero, Xavier Rojas
Reforma y Campo Marte S/N. Metro Auditorio
 
 
 

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