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DRAMAFEST 2018

30 Aug 18 - 18:07



 

Todas las virtudes del chocolate.
Texto y fotos: Salvador Perches Galván.
 
 
 
El Festival Internacional de Dramaturgia Contemporánea, Dramafest 2018, afirma su directora general y creadora, Aurora Cano, se constituye más que nunca, en una colaboración a ambos lados del Atlántico desde su gestación: una colaboración más comprometida, un intercambio de miradas, que programa teatro mexicano en escenarios de Ginebra. Un encuentro de confianza y compañerismo nunca visto en los 14 años que lleva el festival. En esta edición, DramaFest se perfila hacia una incipiente horizontalidad, posición, no sólo agradable, sino propicia para la creación.
 
Théâtre Poche Gve y DramaFest han echado mano de todas las artes de la imaginación y la logística para enfrentar el choque entre el estado de bienestar suizo y la eterna crisis presupuestal de la cultura mexicana.

 
 
Esta edición contó con Oaxaca, uno de los centros culturales más poderosos de nuestro país: nuestra casa, nuestra historia, nuestro orgullo. Un referente absoluto de las artes visuales, populares y gastronómicas que, sin duda, se verá beneficiado de este apoyo renovado a las artes escénicas. La creatividad de Oaxaca es desbordante y su comunidad aguerrida en el más noble de los sentidos: el artístico. Ojalá este DramaFest logre todas las virtudes del chocolate. Con Oaxaca y Suiza de invitados es lo menos a lo que deberíamos aspirar.
 
Dos producciones mexicanas viajarán a Suiza para ofrecer funciones en Ginebra: Bajo el signo de Tespis, del jovencísimo autor mexicano José Manuel Hidalgo, dirigida por el suizo Mathieu Bertholet, y El funesto destino de Karl Klotz, del autor suizo Lukas Linder, dirigida por el mexicano Damián Cervantes.
 
Bajo el signo de Tespis es una coproducción entre la Compañía Nacional de Teatro, DramaFest y Théâtre Poche Gve, que, bajo la dirección del suizo Mathieu Bertholet, presenta una historia de lazos de hermandad en medio de una atmósfera de violencia, abandono y disfuncionalidad familiar.
El montaje narra de manera entrañable y con humor la vida de dos medias hermanas que tienen una forma de ver y sentir diametralmente opuesta y unos padres que fueron víctimas de la violencia en las calles.
 
La rabia de la mayor, insatisfecha con su vida y suicida ineficaz, poco a poco comienza a aislarse de todas las maneras posibles, mientras la menor, a pesar de los maltratos que sufre por su media hermana, no se despega de ella.
La visión joven del escritor mexicano ganador con esta obra del Premio Nacional de Dramaturgia Manuel Herrera 2017 y la internacional, del director, se suman a la experiencia que aportan los actores del elenco estable de la Compañía Nacional de Teatro: Misha Arias de la Cantolla, Octavia Popesku y Paulina Treviño.
 
Afirma el responsable de la puesta en escena, Mathieu Bertholet, yo soy el representante de Suiza, y la particularidad de este año, es que dos obras van a venir a Suiza a un teatro en Ginebra, así se da un intercambio real entre México y Suiza.
 
Continua el también director de la compañía suiza Théâtre Poche Gve, cuando leí la obra no sabía que estaba tan joven José Manuel, y lo que me gustó mucho en esta obra es que parece un retrato de una parte de la sociedad mexicana. Lo que es interesante para nosotros, suizos, es que, por un lado son todos los clichés que tenemos de esta ciudad, la violencia de todos tipos, y por otro lado también este amor muy fuerte entre hermanas, que necesita toda una obra para ocurrir, pero al final ya está. Viendo esta obra los suizos se van a preguntar muchas cosas sobre cómo funciona esta sociedad.

 
 
El trabajo es muy interesante para nosotros porque es una obra socialmente y culturalmente intensa, por el lado de trabajar con la Compañía Nacional de Teatro de México, que viene por primera vez a Suiza es interesante para nosotros porque en Ginebra no tenemos compañía estable. Son muchas cuestiones que vienen con la obra muy interesantes para Ginebra.
 
José Manuel Hidalgo, quien recientemente concluyo la temporada de Bye Bye Bird, nos comparte cuáles fueron sus motivaciones.
 
Esta obra habla sobre la relación de dos hermanos, está contado desde la perspectiva de la primogénita, una chava que tiene muy mala suerte, todo el tiempo le va mal y eso la hace sentir muy sola y la hace aislarse. Además, está en un entorno de violencia familiar, de violencia en las calles, de violencia con ella misma de alguna manera, y tiene una media hermana que a lo largo de la obra se van conociendo. Al final hay un mensaje positivo pese a que el mundo va a seguir siendo muy violento, la sociedad va a seguir siendo bastante agresiva con los individuos, pero siempre hay una manera de rescatar los elementos positivos. La obra si habla sobre la violencia, pero tiene un giro a lo positivo y ojalá pueda contagiarse hacia nuestra realidad.

 
   
 
Somos producto de nuestra sociedad, de nuestro entorno, de nuestra realidad en los dos textos de Hidalgo mencionados, la violencia es la gran protagonista en ambas, violencia en la que ha crecido su joven autor de apenas 22 años de edad.
 
Yo soy del 95, crecimos en los dos miles, somos una generación que nació en medio de la violencia, habría que recordar el gobierno de Felipe Calderón, por ejemplo, que ha sido uno de los gobiernos más difíciles. Como universitario, porque estoy egresando de la UNAM, constantemente escuchamos sobre compañeros que son desaparecidos, asesinados, que es una violencia muy evidente, pero hay otro tipo de violencia más subrepticia: la violencia de género, violencia intrafamiliar. En estas dos obras: Karl Klotz y Bajo el signo de Tespis está muy presente la vena familiar, que todo toda tragedia viene de ahí, todas las familias felices son iguales pero, cada familia infeliz es a su manera.
 
Como es una chavita que le va muy mal todo el tiempo, explica su autor con respecto al nombre de su obra, piensa que está bajo una sombra oscura que la persigue por la vida. Tespis hace referencia al primer actor en el teatro que se separa del coro para empezar a dialogar y que gracias a ese giro que hace de 90° conocemos el teatro como es hoy, y de alguna manera era un homenaje a él, porque es narración escénica, y está muy en boga esto de la narraturgia, entonces se trata de rescatar este elemento teatral del actor que cuenta una historia, y sigue siendo teatro, y por otro lado esta mujer que pareciera está siempre atacada por un sino trágico.

 
  
 
Mathieu afirma con entusiasmo: Espero que esto sea el inicio de una relación entre el teatro Théâtre Poche Gve, en Ginebra, que dirijo, y México porque es como entrar con esta obra en la dramaturgia mexicana. Creo que el teatro contemporáneo mexicano tiene que tener una forma de seguridad, de reconocimiento, y eso se logra muchas veces cuando sale, ninguno es profeta en su país, se dice en francés, y creo que es muy importante que las obras puedan salir, para que se vea que está obra es de narraturgia y es muy contemporánea, muy moderna y muy mundial por estas cuestiones.

La violencia y la forma teatral son en todo el mundo y lo interesante del trabajo de José Manuel es que hace una obra muy moderna en su forma, con un contenido muy moderno, porque creo que la violencia es especialmente fuerte aquí en México, pero la puedes encontrar por todos lados. En Suiza no es así de frontal, no la vas encontrar así, pero esta violencia familiar si existe, y creo que una violencia de clase, que se puede leer en esta obra, y que creo que está muy fuerte aquí en México, es exactamente la misma en Suiza, porque las clases sociales son todo el tiempo una lucha constante, no sé si es más fuerte aquí o en Suiza, porque los ricos son mucho más ricos en Suiza, y los pobres no están tan pobres como aquí, pero esta cuestión de cómo se reparte la riqueza, cómo funcionan las clases, la violencia de género también es muy fuerte en Suiza, no creo que es así de primitivo.

 

Las cuestiones que existen aquí de género no son las mismas que en Suiza, en Suiza hablamos de mismo salario por mismo trabajo, para mí encontrar un vagón en el metro solo para mujeres o en el metrobus es muy fuerte, me pone muchas cuestiones, y creo que esta obra es un encuentro de mis preguntas a la sociedad con el espejo de la sociedad mexicana, y son muy interesantes todas estas cuestiones porque para mí, la violencia empieza en la calle, cuando las personas están muy cercanas aquí en el metro, donde no existe un espacio privado, para nosotros europeos es imposible, para mí es una fuente de violencia cuando no tienes tu propio espacio, es muy difícil convivir en un espacio así de pequeño, y creo que muchas cosas, muchos problemas empiezan con eso, con esta cercanía que no eliges, viene con fuerza y no lo puedes parar, y yo pienso que es muy difícil y muy cansado.
 
Creo que para un autor, además de la necesidad de decir algo, es la necesidad de encontrar una forma y en esta forma encontrar algo que tienes que decir, el encuentro aquí es muy fuerte entre la forma y el contenido, y creo que el trabajo que hemos hecho en la puesta en escena es reforzar esta forma, porque la narraturgia es una forma que parece muy fácil, pero es una forma muy cerrada y muy complicada, y como lo hace José Manuel es muy maduro, no lo puedes decir de otra manera, tiene leit motivs, tiene repeticiones, formas, imágenes. Es muy interesante como lo hace, José Manuel es mucho más maduro que su imagen.

 
  
 
Mathieu ha sido muy generoso, afirma el autor, me ha tocado trabajar en otros montajes y a veces la relación entre el dramaturgo y el director es muy distante, se limita al texto y con Mathieu hemos logrado empatar muy bien y además se ha armado un equipo muy entrañables trabajar con Misha con Octavia y Paulina que son los actores y actrices y siempre conocer a alguien desde el exterior que viene a dirigir, que tiene una idea distinta, me decía Mathieu que somos muy barrocos aquí, muy melodramáticos y esta obra se ha logrado equilibrar, porque se podía ir hacia el melodrama y creo que Mathieu ha hecho un trabajo muy interesante.
 
Bajo el signo de Tespis concluye su breve temporada en el Teatro Granero de la ciudad de México el 30 de agosto y ofrecerá funciones el 6 de septiembre a las 20 horas en el Teatro Macedonio Alcalá, en Oaxaca, y del 20 al 23 de septiembre en el Teatro Poche Gve, en Ginebra, Suiza.
 
El funesto destino de Karl Klotz, del autor suizo Lukas Linder, dirigido por el mexicano Damián Cervantes, tiene todo el sello de casa de Vaca 35, colectivo teatral dirigido por Cervantes. La versión al español coore a cargo del histrión David Hevia, y cuanta con las actuaciones del propio Hevia, acompañado de Nailea Norvind, Diego Jáuregui, Inés Peláez, Maricarmen Ruiz y Ulises Galván, gran revelación. En una coproducción entre DramaFest y Théâtre Poche Gve, con colaboración de Prohelvetia.
 
Karl Klotz, el espléndido Ulises Galván, quien debuta profesionalmente en este montaje y pareciera que su corta vida la hubiera pasado en los escenarios, es gordo y está enamorado de “La Fabulosa Sandra”, una equilibrista, este comportamiento adolescente no le conviene a su madre, la cada vez más madura Nailea Norvind. Y como las golpizas no son fructíferas, el cuerpo y el alma de Karl se entregan a Fritz, psiquiatra egocéntrico obsesionado con el sexo.
La vida no ha sido amable con Karl Klotz, quien ha sido friki desde su nacimiento: las chicas lo encuentran pervertido, los maestros lo desprecian e incluso el amor fascista de su propia madre no es suficiente para aceptar al hijo tal como es. Karl, sin embargo, no se deja afectar por nada. Lo único que realmente lo conmueve son la buena comida y la legendaria Sandra, quien tiene suficientes problemas en el aire y en la tierra.
 
A uno le gustaría gritarle ¡Déjalo, Karl!, mientras el mundo conspira contra él a sus espaldas.

 
  
 
Otro tipo de violencia, tan exacerbada, o más, como la que muestra Tespis, es la que presenta El funesto destino de Karl Klotz, es como si todos los personajes de este agridulce montaje pensaran en voz alta, con todo lo riesgoso que esto puede ser. Actuaciones memorables a cargo del sólido reparto, bajo la dirección del experimentado Cervantes, con la infalible comida en escena.

 
     
 
El funesto destino de Karl Klotz concluye su breve temporada en el Teatro Granero de la ciudad de México el 2 de septiembre y ofrecerá funciones el 8 de septiembre a las 19 horas en el Teatro Macedonio Alcalá, en Oaxaca, y del 26 al 29 de septiembre en el Teatro Poche Gve, en Ginebra, Suiza.
 
 
Mario y Elena son una pareja de septuagenarios que ha sostenido una aventura amorosa durante los últimos quince años; cada cita sucede siempre igual: Se encuentran en un teleférico y pasan un romántico fin de semana cerca del lago. Pero el paso del tiempo, la enfermedad y el hastío de sus vidas cotidianas suspenderán a la pareja en medio de un abismo en dónde ambos se verán sobrepasados por sus más profundos sentimientos. “¿Tenemos algo qué sea solo nuestro?” Es ahora una pregunta cuya respuesta quedará en el aire, en medio de la más espesa bruma.
 
La bruma y la grulla es una obra del joven dramaturgo Adriano Madriles, y lo que es interesante es que ocupa su tiempo en problemas que no le van a su edad, afirma el protagonista de la obra Miguel Flores, porque es un problema de gentes mayores. A mí siempre me pareció curioso que una gente tan joven pensara en personas de mayor edad para plantear un problema que me parece universal, que es un problema que yo creo que todo mundo entenderá.
 
Añade Rosa María Bianchi, la fémina de la pareja: No somos un matrimonio, somos amantes. Es una situación que ya hemos visto en otras ficciones, en películas, en teatro, de esos amantes que se ven una vez al año, o de vez en cuando, que no tienen una vida amorosa muy frecuente, pero sí muy persistente. Es una obra muy entrañable, de verdad muy linda, toca puntos que yo creo que a cualquiera le pueden hacer reflexionar, aunque no sean de la tercera edad, creo que son problemas de vida.

 
  
 
La joven responsable de la puesta en escena, Andrómeda Mejía, sobre cómo enfrentar una problemática que aún le es muy remota. Aún no me enfrento a esa problemática, pero es algo que hemos ido descubriendo juntos. Los actores me han compartido de esa experiencia y de cómo el texto también los ha confrontado en su situación de vida actual, como de pronto se sienten que empatan con los personajes, o también sienten que se distancian por sus condiciones de vida. Es algo que hemos ido descubriendo a la par, también con los referentes que yo tengo en relación a mis padres.

 
  

Es un texto que me lleva mucho a pensar en ellos en relación a la enfermedad, que es algo que también trata el texto; a los miedos, la imposibilidad y es así como hemos ido acercándonos a la vejez, al miedo. Yo creo que más bien, este es un texto que habla sobre el miedo y es así como lo hemos ido tejiendo.
 
La dirección y la propuesta van a algo muy sintético, muy sencillo, desde una actuación muy, muy sutil, pero que toca grandes conflictos. La apuesta es que el público pueda sentirse identificado, no importa la edad que tenga, porque habla de esas cosas que no nos atrevemos, de esas cosas que intentamos y se quedan en pausa, y de eso que nos impide accionar y salir de un estado, toda la apuesta es muy íntima, en donde estaremos muy cerca de lo que pasa con los actores y acompañando esta historia.

 
 
La bruma y la grulla concluye su breve temporada en el Teatro Santa Catarina de la ciudad de México el 2 de septiembre y ofrecerá una función el 5 de septiembre a las 20 horas en el Teatro Macedonio Alcalá, en Oaxaca.
 
 
Parte importante de la programación de este 8º encuentro internacional fue el ciclo de lecturas dramatizadas: Palavie, de Valerie Poirier; Au revoir de Antoine Jaccoud (ambos de Suiza); Las Balmoreadas, de Elena Guiochíns; No preguntes en qué soñaba la Bella Durmiente, de Francisco Reyes (Oaxaca), y Omittere, de Alberto Barrientos. Todas se realizaron en el Foro La Gruta , del Centro Cultural Helénico.
 
Las balmoreadas (término formado de la contracción del apellido Balmori y palabras relacionadas con el verbo engañar) fueron fiestas privadas que se llevaron a cabo por las noches, en alguna vivienda modesta de la capital del país o sus alrededores. Su propósito era ofrecer un esparcimiento de efectos moralizantes mediante la exhibición de las ambiciones y flaquezas de las personas dispuestas a ponerse a los pies de don Carlos Balmori, a cambio de recibir jugosos cheques, empleos lucrativos o recomendaciones que les ayudaran a solucionar sus problemas. Al cabo de unas horas, los fabulosos ofrecimientos se evaporaban en un tris, y se descubría que todo era una escenificación fraguada por un grupo de amigos reunidos en torno a Concepción Jurado, una mujer de más de sesenta años de edad, cuya personificación del millonario español Carlos Balmori, propietario de minas, pozos petroleros, fábricas, predios urbanos, una colección inigualable de esmeraldas o lo que se ofreciera, convenció por igual a hombres y mujeres mareados por la posibilidad de obtener dinero fácil.
 
La talentosa Sandra Félix fue la responsable de la lectura de la obra de Elena Guiochins que se llama Las Balmoreadas, que quiere decir bromas pesadas, de alguna manera bromas ingeniosas, bromas que hacen que las personas tomen conciencia de algo porque, entre broma y broma la verdad se asoma. Y se trata de un personaje muy sui generis de los años veintes, treintas de la Ciudad de México que se llama don Carlos Balmori, un millonario muy poderoso, un español que llega a México y que cautiva a toda la población, pero en realidad, don Carlos Balmori es un solamente un disfraz de Conchita Jurado, una mujer que le gusta disfrazarse desde niña, jugar y hacer cosas ingeniosas.
Todo parte de ahí, todo parte de una cuestión muy ingeniosa donde ella empieza a contagiar a un cierto número de gente para que la ayude hacer estas bromas pesadas. Son tan pesadas que llegan hasta Obregón y a Calles, a toda la sociedad, a la élite. Engaña a médicos, engaña enfermeros, engaña políticos, militares, gente común, y se vuelve una manera psicológica, una manera ingeniosa de ver hasta donde llegamos si nos bajan las nubes, el sol y las estrellas si nos dan un cheque, cómo somos capaces de ser corruptos, de traicionarnos a nosotros mismos, o de traicionar a nuestras familias o a la gente más cercana.
Todo esto a través del recuerdo de un hombre que estuvo cerca de ella, un doctor y él nos narra quien fue Conchita Jurado, quien fue don Carlos Balmori, y nos recrean varias de sus bromas. La obra está narrada por varias de esas bromas que son una conciencia moral, social, ética del ser humano, de la complejidad y de la ambición y de esta forma de ser.
 
Está basado en hechos reales, hay muchas fotos de este personaje tan particular que vivió en esa época, hay fotos del Excélsior y de otros periódicos, y fotos de sociedad, la Bohemia empezó a juntarse con el – ella.
 
Es un gran elenco de la Compañía Nacional de Teatro, estoy muy contenta tengo el honor de tener a Marta Aura en el papel principal, está Antonio Rojas, Roberto Soto hace al doctor Cerrojo, que es un hilo conductor muy importante, y están muchísimos más actores de la compañía. Estoy muy contenta de que la compañía haya querido colaborar en el DramaFest con otras obras, pero además con esta lectura dramatizada.
 
Estas son solo algunas de las muchas actividades que se llevaron a cabo en El Festival Internacional de Dramaturgia Contemporánea, Dramafest 2018.
 
El teatro es de todos ¡Asista!
 
 


 

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