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DEMASIADO CORTAS LAS PIERNAS

24 Mar 15 - 23:50

 




 

De Katja Brunner.
Es puro riesgo, abismo puro.
Texto y fotos: Salvador Perches Galván.

 










Una familia pequeño-burguesa: el papá, la mamá, una hija que tiene demasiado cortas las piernas para rodear con ellas el cuerpo de su padre. Todo podría ir bien pero algo sale mal, muy mal: el padre ama a la niña “sin límite”. El padre se obsesiona con la hija desde su primer respiro. El amor “ilimitado” del padre es algo normal para la hija. La madre ve como rival a su propia hija, como ladrona del amor de su marido. Ese amor, sin embargo, es algo normal para la niña, que se debate en un entramado de voces y discursos terapéuticos, morales y personales.
 
Demasiado cortas las piernas, narra el devenir de una historia familiar signada por la relación amorosa-incestuosa entre un padre y su hija. El texto, tan bello como aterrador, fue escrito por Katja Brunner en 2010 tan solo a los 18 años de edad, en el marco del programa de fomento “Dramenprozessors” y fue estrenada en el teatro Winkelwiese en Suiza.
 
  

Brunner nació en 1991 en Zúrich, Suiza, y estudió escritura literaria en la Escuela Superior de las Artes HdK Berna y escritura dramática en la Universidad de Bellas Artes UdK Berlín, Alemania. En 2012 participa en los talleres de escritura “Werkstatttagen” en el teatro Burgtheater en Viena, Austria. En 2013 es invitada al Festival de Dramaturgia HeidelbergerStückemarkt con su obra El infierno también es sólo un sauna, y gana ese mismo año el máximo galardón de dramaturgia del Festival Mülheim en Alemania. En la temporada 2014-2015 Katja Brunner será autora estable del Teatro en Lucerna, Suiza.
 
Escribió Demasiado cortas las piernas en un taller de dramaturgia. El docente que impartió aquel taller estaba presente en el debate posterior y comentó que la autora tenía la idea muy clara desde el principio y que sí, el texto suscitó cierta polémica e incluso cierta confusión en torno a si era autobiográfico o no. No lo es.
 
Demasiado cortas las piernas no es para cualquiera. No lo es la temática ni tampoco lo es el texto concebido para abordarla. La propuesta de Brunner se aleja de la dramaturgia tradicional. Lanzó el texto al mundo para que cada director haga con él lo que buenamente pueda. Ciertamente, no es un desafío para cualquiera.

 
  
 
Voces externas recrean las posibles situaciones de esta tragedia: el nacimiento, el cumpleaños, una visita al médico. Y así la irrupción de situaciones surreales de violencia física y psicológica extrema se extiende hacia la sociedad ¿No está obligada una niña a someterse a la voluntad de sus padres para sentirse valorada por ellos?
 
En contradicción con los discursos terapéuticos, que más tarde caerán sobre ella, la hija defiende la antinatural relación con su padre. En esta historia el lenguaje se transforma en una navaja que corta el mundo de este microcosmos familiar hija y pone en evidencia los vertiginosos abismos de las pasiones humanas.
 
Demasiado cortas de piernas, trasgrede las verdades absolutas sobre el amor. El joven dramaturgo, actor y director David Gaitán opina: Hay temas de la obra que se ejemplifican a partir de la relación entre un padre y la hija, pero los tópicos que aborda se amplían hasta aspectos en los que la opinión está puesta de un sólo lado de la balanza y el objetivo del teatro es hacer complejo todo tema que a lo largo de los años se haya simplificado, que no se discute, que no tiene una postura polémica.
Gaitán señaló que él y el dramaturgista David Jiménez Sánchez eligieron el material de todo lo que el original propone, para acomodarlo en función a un objetivo particular. “Esa aventura no es a lo que estemos acostumbrados en México. Decidimos jugar con Demasiado cortas las piernas, entrarle, entender desde dónde plantea Katja Brunner el tratamiento del incesto que, en efecto, es un tema a propósito del cual todos tenemos una postura a priori y colocarse en el punto opuesto. Como investigación artística nos parece interesante, es una de las propuestas que vienen lanzadas entre muchas líneas desde la dramaturgia, es la que más nos estimula y decidimos trabajar”
 
Demasiado cortas las piernas es un monólogo o un ensamble de voces, ruidos y gemidos que cuentan una historia de vísceras y amor, articuladas en una unidad textual en la que en ningún momento se hace explícito quién habla ni cuántos son los que hablan ni dónde están hablando.
 
En Demasiado cortas las piernas, Gaitán se enfrentó a un entramado discursivo complejo que le dejaba al mismo tiempo mucha libertad de acción. Esa posibilidad necesitaba soluciones inteligentes porque además la temática abordada, arrastra hacia una cornisa difícil de transitar, tanto para los actores como para los espectadores. Es puro riesgo, abismo puro, dado también por la casi total ausencia de referencias.
Se trata de una yuxtaposición de voces, de discursos provenientes de diferentes esferas (la jurídica, la psicológica, etc.), a las que se suman las palabras claramente identificables y antagónicas de la madre y la hija. La niña reclama la posibilidad de cambiar de perspectiva para poder leer en la relación incestuosa con su padre una forma de amor verdadero, la madre balbucea excusas que intentan justificar su silenciosa complicidad.
 
El teatro es de todos. ¡Asista!
 
Absolutamente recomendable.
Demasiado cortas las piernas. De: Katja Brunner.
Dirección: Dirección: David Gaitán.
Actuación: Elenco: Harif Ovalle, Cecilia Ramírez Romo, Myrna Moguel y Verónica Bravo.
Teatro El Granero, Xavier Rojas.
Cerca del Metro San Cosme).
Hasta el 26 de abril. Suspende funciones el 2 y 3 de abril.
Jueves y viernes 20:00 horas, sábados 19:00 horas y domingos 18:00 horas.
Entrada general $ 150. Descuento de 50% a estudiantes, maestros, INAPAM, Tarjetas maestros a la cultura y Sépalo. Jueves al Teatro entrada general $30. Adolescentes y adultos
 
      
 

Demasiado cortas las piernas
Por Roberto Sosa
Fotos: Salvador Perches Galván.
 
En relación con las de su padre. Ese día ella regresó mas temprano, con un pastel, entró y los encontró desnudos en su cama. Su hija levantó su mano, la llamó; no supo que hacer, salió, se fue de ahí con una imagen en su cabeza: “la verga en la boca de mi hija…” La flecha del amor, atrapa a la hija con el padre.

Cuatro personajes desarrollan la dramaturgia. El relato no es horizontal. El tono es la farsa para abordar el tema. La historia desgarra las entrañas, como lo hizo su hija al momento de nacer: desgarró los entresijos de su madre. Las gatas al parir, se comen la placenta, ella pidió examinar la suya, la huele, quiere probarla. Un parto complicado, el bebé quiere salir.

¿Por qué culpar sólo al padre? Y la madre, ¿no tiene culpa? “Mi madre nunca pudo bendecir lo nuestro, fue voluntario de mi parte…“ Tres mujeres bailan como si fuera una fiesta infantil. “Había una vez…” Un padre que se cogió a su hija, después se disparó y se voló los sesos;  la niña se desgarró de la parte de abajo, se partió en dos. Un torso de mujer desnudo, senos y un par de piernas… demasiado cortas.

Katja Brunner escribe Demasiado cortas las piernas, una historia dolorosa y patética; un texto que David Gaitán -director de la obra- desarrolla con ingenio y talento. Le da una lectura horizontal y vertical, sube y baja con los personajes, se mueve entre líneas, sin desarticular la historia, el resultado –en mi opinión- es bastante aceptable. Los intérpretes   bailan, cantan  y tocan instrumentos. De la guitarra salen notas de un blues detrás de una pared traslúcida.
 

Con Harif Ovalle, Cecilia Ramírez Romo, Myrna Moguel y Verónica Bravo, se presenta la obra, una historia que perturba y trastoca el mundo infantil. Una niña que relata momentos de su vida, desde su nacimiento. El incesto es una historia de amor visceral. La narración se  encierra en cuatro paredes, con cuatro personajes. El erotismo no tiene género y un beso se puede compartir: “hoy el mundo murió, le agujero creció y lo absorbió todo”, “Gracias papá…”.
Demasiado cortas las piernas es teatro de vanguardia; la visión de Gaitán es la de un joven creador que propone nuevos lenguajes escénicos y con otras convenciones. Una mirada distinta, diferente, que explora; una expresión escénica que provoca al espectador. La contemporaneidad resumida en un escenario, que habla por si mismo; un diálogo silencioso con el espectador, para sacudirle la conciencia.

 


Cabe señalar que la obra de Katja Brunner,
formó parte del cuarto ciclo de lecturas dramatizadas Theaterwelt, integradas de material escrito por
autores de mayor reconocimiento en el teatro alemán. Después de su temporada en México, recorrerá escenarios de Europa. La traducción es de Carla Imbrogno; el dramaturgista es David Jiménez.
 
 
 

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