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CONVERSACIONES CON MAMÁ

05 May 18 - 17:03

 


de Santiago Carlos Oves.

La filial, es una relación que a nadie le es ajena.
Texto y fotos: Salvador Perches Galván.

 
Mamá: vocablo que sirve en todo el mundo
para designar al ser que da la vida.
 
Conversaciones con mamá es el sexto largometraje, del cineasta argentino Santiago Carlos Oves, quien forma parte de la nueva generación del cine argentino que ha trascendido fronteras. Rodada íntegramente en Buenos Aires y escrita por el propio Oves, explora la relación entre una madre y su hijo. "Se trata de una película que pretende enaltecer las virtudes de la ancianidad, apuntando a una sociedad que por lo general ignora que en la sencillez de su sabiduría está la profundidad de la vida misma", ha expresado Oves sobre su film, que retrata la realidad de los últimos tiempos, con personajes anclados en un pasado reciente.
 
Santiago Carlos Ovés creó Conversaciones con mamá para el teatro, pero la estrenó como película en 2004. Jordi Galcerán (El método Grönholm, Burundanga, etc.), la readaptó para el teatro y subió al escenario por primera vez en España en 2013.

 
  
 
Conversaciones con mamá trata del encuentro entre un hijo y su entusiasta madre, que entablan conversaciones en las que afloran los secretos mejores guardados del pasado y del presente, confesiones inocentes que cambian la vida de un hijo de manera sustancial.
 
Mucho que agradecer en una puesta en escena sin mayores riesgos, comedia en la que se puede disfrutar de entrañables diálogos, a veces cotidianos, a veces trascendentales, entre una madre que se ocupa con dignidad de sí, y un hijo que representa el sueño burgués del ciudadano medio convencional.

 
Mamá tiene ochenta y dos años. Para ella la sociedad de consumo no ha existido, sólo compra lo que puede permitirse y disfruta con las pequeñas cosas, sobrelleva su vejez con dignidad. Es una mujer vital y optimista. Su ingenuo, pusilánime y manipulable hijo Jaime, de cincuenta años, tiene mujer, dos hijos, una hermosa casa, dos coches, una suegra que atender y una considerable hipoteca. Viven en mundos muy diferentes. Un día, ocurre lo inesperado: la empresa para la que trabaja Jaime lo despide por recorte de personal. La situación lo lleva a tomar decisiones drásticas porque no puede mantener su tren de vida. Entonces busca auxilio en su madre. Un adulto que intenta negociar con su madre la venta de la casa en la que ella vive y que acaba como un niño recibiendo un legado aún mejor, la creencia de que en la vida a cada cosa hay que darle la importancia que se merece.

 
  

Conversaciones con mamá es el feliz resultado que se produce cuando dos seres se quieren. Cuando una madre lo da todo por su hijo y su hijo todo por su madre. Y para ello, los dos actores se apoyan en la comedia cuando han de relatar situaciones no muy halagüeñas.
 
Estructurada en dos partes, Conversaciones con mamá pone el acento, primero, en el conflicto entre los personajes, ofrece datos de uno y otro, que van informando al espectador sobe sus temperamentos, sus personalidades, su actitud ante la vida. También en describir a aquellos que se citan pero que no aparecen en escena. En la segunda, se deja entrever un inequívoco modo de trascender, queda patente que la dependencia que inicialmente podía presumirse de uno sobre otro, tiene los polos cambiados y el más vulnerable, la madre, tiene mucho más claros los resortes que mueven su vida y a los que no está dispuesta a renunciar bajo ningún concepto.
 
El texto, basado en el guión de la película, ofrece diálogos inteligentes, nada complicados, dejando ver la realidad de las cosas, la realidad de lo que está viviendo la sociedad.

 
  
 
Esta comedia agridulce rompe con la liviandad para tocar emotivamente a los espectadores, con los que es fácil empatizar, porque ¿quién no tiene una madre?. La filial, es una relación que a nadie (o casi) le es ajena.
 
Los dos personajes, llenos de reproches y de secretos, se baten interpretativamente en escena para ayudar al espectador a descubrir poco a poco, como pasa en la vida, fuera del escenario, la intensa relación que les une, a pesar de las diferencias, que nunca faltan en el camino.
 
Conversaciones con mamá está llena de emociones, sonrisas, humor y ternura pero, al mismo tiempo, impregnada esta también de grandes dosis de poesía y de realismo.

 
 
La Compañía Nacional de Teatro, dentro de su ciclo Nuevas Teatralidades estrenó el 6 de noviembre de 2013 Conversaciones con mamá, bajo la dirección de Martín Acosta, el montaje fue la ocasión para rendirle un homenaje a Mercedes Pascual, a quien acompañó Roberto Soto en escena. Acosta dijo que la puesta en escena llegó a México y le creó un vínculo muy especial con la actriz Mercedes Pascual: "Nunca había dirigido a una mujer con tanta experiencia, con tantas tablas”. Luis de Tavira, entonces director de la CNT, comentó que la vejez ha sido una obsesión en la historia del teatro. Para el también dramaturgo, la novedad de Conversaciones… es el enfoque que se le da al tema, donde se muestra que la esperanza de vida nunca había sido tan alta como en la actualidad.
 
Actualmente, la obra ofrece un espléndido encuentro entre dos de las mejores figuras del espectáculo mexicano: Queta Lavat y Jesús Ochoa, puesta en escena en la que Antonio Castro confirma su talento para la dirección de escena. Castro empatiza con el espectador, al que hace sentir vivo, en una historia que tiene que ver mucho con la realidad. Dos mundos que chocan necesariamente, pero lo hacen desde el humor, y el melodrama, sin caer en el recurso de la lágrima. Castro, evita la sensiblería. Encontrar ese equilibrio solo es posible con el acierto en la elección de los dos protagonistas. Queta Lavat, una de las pocas glorias en activo del áureo cine nacional, ofrece una interpretación prodigiosa, llena de matices, con un integral lenguaje facial, manual y corporal. Por su parte, Jesús Ochoa vuelve a demostrar su dominio en el oficio histriónico, ofreciendo un Jaime lleno de contrastes, tan frágil y vulnerable, en su imponente físico.

 
  
 
La escenografía diseñada por Carlos Oroná muestra el departamento de la madre, a la sombra de un árbol donde madre e hijo pasaban horas y horas en un parque que remite a aquella ya lejana infancia en donde se forjaron las relaciones íntimas e indisolubles que cimentan un amor a toda prueba.
 
En estas Conversaciones con mamá es difícil que nadie que haya superado el tercer piso, no se vea reflejado en las complejas relaciones filiales.
 
Una comedia brillante que reúne a dos actores de lujo para un evento teatral imperdible. La obra es una producción de Rubén Lara, quien ha dedicado su vida al arte escénico. La impecable dirección de Castro, la soberbia interpretación de, doña Queta Lavat, adorable, y Jesús Ochoa, espléndido, la química entre ambos es memorable. Todo funciona como una máquina perfectamente engrasada y consigue lo más difícil: tocar el corazón del espectador, que ríe, llora, vibra, se emociona, y tras la función, sin duda el público va a su casa a darle un abrazo a su madre para valorarla más, para no desperdiciar un minuto sin su presencia, para no quedarnos con la insatisfacción de pensar que no le dijimos todo lo que debíamos. O que la queríamos.

 
  
 
 
 
 
 
El teatro es de todos. ¡Asista!
 
Muy recomendable.
Conversaciones con mama. Santiago Carlos Ovés.
Adaptación: Jordi Galcerán.
Dirección: Antonio Castro.
Actuación: Queta Lavat y Jesús Ochoa.
Teatro 11 de Julio. Doctor Vertiz 668 Colonia Narvarte, Teléfono 5538 2964
Sábados a las 18 y 20 horas, domingos 18 horas

 

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