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BUENAS PERSONAS

29 Sep 18 - 13:10








 

De David Lindsay Abaire.
Lo que hay que hacer es obedecerla,
es estar allí, es ponerte en sus zapatos,
vivirla y dejarte avasallar.

Texto y fotos: Salvador Perches Galván.

 
 






David Lindsay Abaire considera su obra: Good People (Buenas personas) uno de sus trabajos donde más expuesto se siente, también donde más expone a la gente del barrio en el que creció al sur de Boston.
 
Good People habla acerca de la diferencia de clases, pero desde el punto de vista de aquellos que cuentan con oportunidades similares, las cuales no siempre garantizan los mismos resultados.
 
Es una obra extraordinariamente bien escrita, afirma Odiseo Bichir, protagonista masculino de la puesta mexicana, es una historia fuerte, muy pertinente, nos importa mucho, nos interesa, es sumamente interesante, tiene un sentido del humor formidable. Son dos actos y todas las escenas son deslumbrantes, los personajes son inolvidables.
 
Por su parte, Diego del Río, director de la excelente puesta en escena, nos comparte: Hace seis años, después de hacer Espejos, mi primera obra, cuando conocí el texto, la leí y con Milena Pezzi empezamos a traducirlo, mi plan era que fuera mi segunda obra y no cuajo, no se dio en ese momento, un poco estaba avanzando un barco que finalmente se frenó. Pero todo llega a su momento y con las personas idóneas, nunca la solté de mi cabeza. ¡Quiero hacer esta obra!, ¡quiero hacer Buenas personas!, ¡quiero hacer Buenas personas!. Hace año y medio hice Rent con Daniel Delgado y Carlos Vidaurri Rent, la primera obra que hicimos juntos y hace unos meses nos comunicamos y empezamos a pelotear que hacer, que seguía, les hablé de este texto, leyeron la traducción que ya había hecho yo con Milena, y también se enamoraron de él, y estoy feliz porque creo que es más pertinente hacer la obra hoy, en el 2018, que en aquel momento. Fue idea de Daniel hacer una adaptación a México y el ejercicio de adaptación lo hice con Paula Zelaya, una colaboradora muy, muy cercana, una persona que yo admiro muchísimo y que, después de hacer juntos la traducción de El zoológico de cristal, hicimos tan buen clík creativo, que no dude en invitarla a hacer esta adaptación.
 
Plena de humor, emoción y sensibilidad, Buenas personas explora los desafíos, las lealtades cambiantes y los deseos inquebrantables que una persona adulta debe transitar para no bajar los brazos en la búsqueda de una nueva oportunidad para su vida. Del Río ha decidido trasladar la acción a algunos barrios populosos de la megalópolis de la ciudad de México.

 
  
 
La protagonista vive en Ecatepec, son palabras del joven y talentoso director, la protagonista es Margarita, que interpreta Arcelia Ramírez, una mujer de casi 50 años que vive en este barrio y que, cuando empieza la obra, la están despidiendo de su trabajo como cajera en un Waldos. Ella es madre soltera de una hija de 30 años que tiene un retraso mental muy, muy avanzado, nunca aparece ese personaje pero está de alguna manera latente en la obra. En medio de la desesperación de su nueva realidad, de pronto, por consejo de una amiga, decide buscar a un amigo de la infancia, que es Miguel Días, interpretado por Odiseo Bichir, que tuvo un destino absolutamente diferente al de Margarita. Venían del mismo lugar, del mismo punto, y están ahora en puntos completamente opuestos. Y el autor lo que hace en este encuentro es lanzar preguntas muy contundentes a los espectadores, como: ¿el destino es realmente producto solo de nuestro trabajo, o también hay un factor de suerte y de fortuna, de azar, en medio de las circunstancias de cada persona para estar dónde estamos?.
 
A diferencia de los griegos, que, lo que dictaba el oráculo era inamovible.
 
Exacto, aquí están a nivel personal. Yo creo que juegan las dos cosas, si hay, obviamente, las decisiones que uno toma y el trabajo, pero al mismo tiempo también las condiciones en las que uno tiene la suerte de estar en el lugar y momento indicados, eso que llamamos suerte.
 
David Lindsay Abaire, nació en Boston y su historia transcurre en las calles de esa ciudad, sin embargo al ver Buenas personas se tiene la impresión de que podría ser perfectamente una obra mexicana, escrita hoy en día, por un autor nacional y protagonizada por un grupo de personajes que viven en esta misma localidad.

 
  
 
En el momento en que nos dimos cuenta que la adaptación era tan pertinente, continúa del Río, se volvía mucho más contundente para nosotros y por lo tanto para el espectador, el público lo ha constatado, algunos comentarios que he recibido han sido que no imaginan está obra fuera de este contexto, creo que la adaptación quedó completamente orgánica y adecuada para el momento en el que está nuestro país ahora.
 
Buenas personas es una de las obras más aclamadas del teatro contemporáneo, en la que su autor cuestiona: ¿Hasta qué punto controlamos nuestro destino? ¿Las decisiones que tomamos en la vida nos hacen cien por ciento responsables de lo que nos pasa? ¿El factor “suerte” tiene algo que ver en todo esto? ¡Bienvenidos a la vida real! Donde el sueldo de este mes solo sirve para pagar las cuentas del mes pasado, donde nuestras esperanzas existen solo en el bingo y donde Margarita acaba de ser despedida de su trabajo en el Waldos. A días de ser también desalojada de su departamento en Ecatepec, Margarita contacta con Miguel (Bichir), un novio de juventud que logró salir de la colonia, ir a la universidad y que ahora es un exitoso doctor. ¿Podrá ser él su pasaporte hacia una nueva vida? ¿Se puede modificar el destino?

 
  
 
Nuestra Margarita mexicana, Arcelia Ramírez, afirma: Yo creo que es un cuestionamiento, la obra se pregunta qué significa eso de ser una buena persona, qué nos hace una buena persona, o no serlo. De pronto la situación en la que nos encontramos nos hace reaccionar mal, como animales heridos, y somos crueles con el otro. Creo que ese es el tema, y estos personajes, más que buenas personas, o personajes que intentan ser buenas personas, son personajes muy humanos, y en ese sentido están llenos de contradicciones, de límites, de posibilidades. Se debaten, son personajes que están en permanente conflicto, en situaciones límite que los hace reaccionar de una u otra manera
 
David Lindsay Abaire ya se ha montado en México, es el autor de La madriguera, una de sus obras más famosas, que produjeron Juan Torres y Guillermo Wichers, con Ludwika Paleta, Flavio Medina y Mario Iván Martínez en el teatro Rafael Solana. Y tiene otra obra muy famosa que monto en México, con muy poca fortuna, Gerardo Quiroz, el musical Shrek. Es un autor muy interesante, afirma del Rio, porque tiene esta profundidad y esta complejidad, pero al mismo tiempo es un gran autor de comedia, esta obra está plagada de humor y a pesar de que es muy fuerte lo que sucede en el escenario, hay un humor implícito en los personajes de una manera muy orgánica y muy natural, hay una ironía, de alguna manera, como la vida real, uno está dentro de la vida, pero también se ríe de las cosas que pasan alrededor.

 
  
 
Buenas Personas explora en medio del humor y la sensibilidad los desafíos cotidianos, las lealtades cambiantes y las esperanzas inquebrantables que los adultos tenemos por encontrar, en un nuevo día, una nueva oportunidad. Esta obra se estrenó en Broadway el 3 de marzo de 2011 en el Samuel J. Friedman Theatre, con Frances McDormand (Actriz ganadora del Oscar por Fargo y por Three Billboards) en el personaje protagónico, con dirección de Daniel J. Sullivan; recibiendo el Premio Drama Critics´ Circle Award a la mejor obra; y los premios Tony, Drama Desk y Outer Critics Circle a la mejor actriz protagónica”.
 
Con respecto a la protagonista su director comenta: Yo te puedo decir que el trabajo que está haciendo Arcelia, es de lo más real que yo he visto en un actor. La manera de interpretar este personaje, la manera de lograr toda esta complejidad, la forma actoral en el sentido de cómo habla el personaje, como se comporta, como se mueve, qué tipo de humor tiene, es un personaje muy inteligente, con una rapidez mental y una agudeza en su ingenio bárbara. Lo que está haciendo Arcelia a mí me tiene absolutamente cautivado.

 
  
 
Por su parte, Arcelia comenta: Yo creo que la que es maravillosa es Margarita, ella es la que está llena de colores, de conflictos, de emociones, de reacciones, es un personaje agudo pero también con límites. Ella es maravillosa entonces yo creo que lo que hay que hacer es obedecerla, es estar allí, es ponerte en sus zapatos y vivirla y dejarte avasallar por todo lo que ella es y representa, y es un personaje magnífico, entonces hay que serle fiel, no estorbarle.
 
Margarita una heroína de nuestros días, al igual que los demás personajes de Buenas personas están tan bien construidos que uno casi siente que los conoce o que, al menos, se ha cruzado muchas veces con ellos. Da igual que vivan en Nueva York, Buenos Aires, Madrid o México, que se llame Margaret o Margarita, lo que importa es que son tan reales que la obra “se aproxima” al género documental sobre cómo viven millones de personas en las grandes ciudades del mundo, y es que Lindsay-Abaire lo tiene muy claro: tu vida puede cambiar solamente con un golpe de suerte y Margarita, como cualquiera de los millones de personas que habitan en las grandes ciudades del primer mundo, nunca lo ha tenido. Quizá también podría haberle ido mejor si no hubiera sido tan buena gente, pero ella nunca eligió ese camino.

 
  
 
La obra también plantea la confrontación de dos destinos totalmente distintos, son palabras de la espléndida actriz mexicana, de dos caminos que empezaron en el mismo lugar, en el mismo origen, y que se fueron para dos lugares totalmente opuestos y ahora, después de muchos años, vienen a reencontrarse y a darse cuenta, el uno al otro, de quienes son ahora, después de las decisiones que tomaron, o del destino, o de las oportunidades que tuvieron.
 
Margarita hace todo lo que puede para sobrevivir con su hija en un mundo cada vez más frío, más inhumano y más cruel para la gente a la que la suerte les ha sido esquiva. Habla quien le da vida: El autor juega con todo este azar, no en vano hay algunas escenas en el bingo, entonces la suerte y la fortuna ¿qué es?, ¿depende de nosotros?, o hay algo que se pone a modo para que uno crezca y se desarrolle, o vaya para un lado o para el otro.
 
Es una obra muy interesante, es dolorosa, te agarra porque es muy fuerte, es muy dura. El destino de esta mujer es tremendo, pero creo que además es una cosa muy divertida, la obra tiene un sentido del humor ácido, creo que es una obra muy disfrutable, yo estoy muy contenta de estar haciendo este personaje.

 
     
 
Con esta pieza el autor quiso desmitificar un prejuicio que existe hacia quienes habitan los barrios más desfavorecidos porque “… allí no todos son drogadictos, ni tampoco se pasan la vida robando…”. Esta visión es claramente aplicable a cualquier barrio obrero del mundo y es de mucha actualidad.
 
David Lindsay-Abaire proviene de una familia trabajadora. Sus padres tampoco deseaban salir del barrio, pero sí lucharon para que sus hijos tuviesen un futuro mejor. Abaire habla de buenas personas… Hombres y mujeres que enfrentan el día a día, que luchan por sueños posibles en su comunidad y que no precisan salir del barrio como respuesta única al éxito en sus vidas.
 
Para interpretar un texto escrito casi como si fuera un reportaje debido a su extrema verosimilitud, era fundamental contar con un reparto capaz de tener esa verdad encima del escenario.
 
Arcelia afirma: Yo creo que en este momento de mi vida es una fortuna, es un privilegio, yo creo que los personajes también te enseñan, son maestros, te acomodan, te desafían. Es un desafío, es un tremendo desafío, como otros personajes que he tenido la fortuna de hacer, he sido una actriz muy afortunada y una vez más estoy frente a un asunto apasionante, y no nada más Margarita, creo que todos los personajes son fantásticos, y la articulación del discurso del autor también. No nada más se trata de lo que la obra y Margarita me dan, también el equipo con quien lo estoy haciendo, Diego es un director padrísimo, talentosísimo, apasionado, que sabe muy bien, conoce muy bien los materiales a los que se aboca, es minucioso. Estoy muy contenta de la dirección y del equipo, los actores que están haciendo a estos personajes están perfectamente bien, en su lugar, eso también es una cosa preciosa, que el elenco está muy bien. Todo está ahí, nada más hay que sentarse para disfrutar este manjar, para nosotros como actores y que también el público lo disfruta muchísimo.

 
  
 
Bichir añade: Estamos muy agradecidos por la gran ocasión de encontrarnos reunidos formando parte de este equipo de trabajo brillante, un talento fuera de serie aquí reunido para que los habitantes de este país puedan presenciar una breve temporada la obra Buenas personas que concluye el 9 de octubre.
 
Y su director habla de quienes acompañan a los protagonistas: Está Monserrat Marañón que interpreta un personaje fantástico, lleno de capas y de humor; Conchita Márquez, que es la cuarta obra que hacemos juntos; Cuauhtli Jiménez y Fabrina Melón. Es interesante para mí porque con Conchita y con Odiseo ya había trabajado, y con el resto de los actores no, pero los admiro mucho, los había visto en muchos trabajos y tenía muchas ganas de que nos tocara, y bueno, llegó el proyecto perfecto para convocar a este grupo que realmente es un grupo de sueño para un director.

 
 
 
Para finalizar, cuestionamos al sensible, talentoso y prolífico Diego del Río: ¿alguna vez pensaste, cuando estudiabas teatro en Puebla, y cuando hacías tus pininos en México, que, a tu edad, siendo tan joven, ibas a ser un referente para la escena nacional?.
 
No lo pensé, ni lo pienso tampoco. Yo disfruto mucho mi trabajo, me gusta muchísimo dirigir, me gusta mucho el teatro, me gusta que el teatro se practique, lo tienes que hacer, lo tienes que estar haciendo y he sido muy afortunado de poder hacer mucho teatro en estos años, y con actores que me emocionan mucho, y con creativos con los que también me gusta mucho colaborar. Me siento muy afortunado de estar haciendo, en este punto de mi vida y de mi carrera, esta obra con estos actores y con este grupo de creativos y de producción.
 
Cuanto más se acerca el teatro a la vida más gusta. Y esta obra es pura vida.
 
 
 
El teatro es de todos. ¡Asista!
 
 
 
Muy recomendable.
Buenas personas. De: David Lindsay Abaire.
Traducción, adaptación y dirección: Diego Del Río
Actuación: Arcelia Ramírez, Odiseo Bichir, Monserrat Marañón, Concepción Márquez, Cuauhtli Jiménez y Fabrina Melón.
Teatro Milán: Lucerna 64, esquina Milán. Colonia Juárez.
Viernes 21 horas, sábados 17:30 y 20:45, domingos 17:30 horas.
Admisión: $500
 
 
 

 

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